BUCAREST, Rumania. — El divorcio suele ser caro, pero un pueblo rumano llamado Sangeorgiu de Mures tomó las cosas muy a pecho.

En Sangeorgiu de Mures —un pueblo de 8.000 habitantes, muchos de ellos católicos— el divorcio cuesta el equivalente al 60% de un sueldo anual promedio; 10.000 lei (3.370 dólares). La tarifa es 2.000 veces mayor que en Bucarest, la capital.

Hace meses entró en vigencia una nueva ley rumana que permite a las parejas obtener el divorcio en la municipalidad del pueblo donde reside.

Cada municipalidad fija su propia tarifa y algunas son exorbitantes.

Los funcionarios de Sangeorgiu de Mures dijeron que tratan de desalentar el divorcio. El recurso parece eficaz, ya que tres parejas decidieron seguir siendo marido y mujer después de conocer la tarifa.