Washington.— El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, opinó este viernes que Reino Unido podría actuar «más rápido» en apoyo a su país en la guerra contra Irán. Esto, tras la autorización de Londres para usar bases militares británicas en operaciones defensivas relacionadas con las amenazas iraníes a los barcos en el estrecho de Ormuz.

En declaraciones a la prensa en la Casa Blanca, Trump manifestó su sorpresa por la lentitud del Reino Unido y afirmó que, por tratarse de su «primer aliado», esperaba una actuación más efectiva y coordinada.
La reacción del mandatario estadounidense surge luego de que el primer ministro británico, Keir Starmer, aprobara el uso de bases como RAF Fairford y Diego García para operaciones defensivas vinculadas al conflicto con Irán.
- Esta medida permite a Washington desplegar y operar desde esas instalaciones para interceptar amenazas, mientras Londres enfatiza que no implica participación directa en la guerra.
Tensiones con aliados y estrategia de defensa
Previamente esta semana, Trump expresó su descontento por la negativa de sus aliados europeos de la OTAN a formar un frente unido para liberar el paso en el estrecho de Ormuz, bloqueado por Irán desde finales de febrero debido a la escalada del conflicto.
El mandatario destacó que Estados Unidos ha tenido que asumir la seguridad del paso estratégico sin recibir la cooperación esperada de los aliados, lo que ha generado críticas internas sobre la efectividad de la alianza.
Durante sus declaraciones, Trump respaldó la posición de legisladores republicanos que consideran que EE.UU. debería retirarse de ciertas bases en España y otros países de la OTAN que, según él, no colaboran con la seguridad en Ormuz.
Bases británicas: apoyo limitado pero clave
A pesar de las críticas, el permiso británico de usar sus bases representa un apoyo limitado pero significativo, ya que permite a Washington reforzar su presencia militar en la región y garantizar la protección de la navegación internacional en el golfo Pérsico.
Trump insistió en que espera una colaboración más rápida y activa por parte de sus aliados, resaltando que la coordinación y rapidez en la toma de decisiones son esenciales para enfrentar las amenazas de Irán y mantener la seguridad marítima en la zona.
