Washington.- La Administración de Donald Trump relajó este martes las sanciones para facilitar la reapertura de la Embajada de Venezuela en Estados Unidos, en un nuevo paso del restablecimiento de relaciones entre ambos países.
El Departamento del Tesoro emitió una licencia que levanta algunas restricciones a las misiones del Gobierno venezolano ante Estados Unidos y a las misiones de Venezuela ante organismos internacionales que se encuentran en territorio estadounidense.
La nueva normativa autoriza a dichas misiones el pago por bienes o servicios destinados a sus actividades oficiales o para uso personal de sus diplomáticos.
Flexibilización financiera
Operaciones permitidas
Además, los bancos e instituciones financieras están autorizadas a operar cuentas u otorgar créditos en nombre de las misiones del Gobierno venezolano.
Sin embargo, queda prohibida la compra o venta de inmuebles por parte de las misiones.
Desde la captura de Nicolás Maduro por fuerzas estadounidenses el 3 de enero en Caracas, la Administración de Trump y el Gobierno de la presidenta interina venezolana, Delcy Rodríguez, han acercado posiciones.
A principios de marzo restablecieron formalmente las relaciones diplomáticas entre ambos países, rotas desde 2019.
La diplomática estadounidense Laura Dogu llegó a Caracas a finales de enero para una reapertura gradual de la embajada estadounidense, pero la legación diplomática de Venezuela en Washington sigue sin operar.
Delcy Rodríguez informó este martes que una delegación diplomática viajará esta semana a Estados Unidos para avanzar en el restablecimiento de las relaciones.
El Departamento del Tesoro ha emitido en las últimas semanas varias licencias para facilitar a las empresas estadounidenses comerciar con petróleo, gas y oro venezolanos, en medio de la apertura del sector a la inversión extranjera.
La audiencia de Maduro, detenido en Nueva York, está prevista para el próximo jueves.
Maduro está acusado de cuatro cargos: tres de conspiración para cometer narcoterrorismo, importar cocaína y poseer armas, y un cuarto delito de posesión de esos equipos.
- Este proceso marca un nuevo capítulo en la relación bilateral, con avances graduales en el ámbito diplomático y económico, mientras se mantiene la atención internacional sobre el caso judicial de Nicolás Maduro y su impacto en la estabilidad política de Venezuela.