Nueva York. – El juez a cargo del caso contra Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, rechazó desestimar los cargos por narcoterrorismo, aunque cuestionó la vigencia de las sanciones que les impiden financiar su defensa con fondos venezolanos.

En la segunda audiencia desde su captura en Caracas en enero, se vio a Maduro más delgado y con el cabello más canoso.

Ambos entraron a la sala de la Corte del Distrito Sur de Nueva York en la planta 26; Maduro saludó sonriente a su equipo legal, mientras Flores mostró un semblante serio. Durante la sesión permanecieron mayormente en silencio, y Maduro tomó notas.

Lucía una ligera cojera y vestía el uniforme reglamentario de recluso: pantalones y camiseta caqui sobre otra naranja.

Defensa argumenta vulneración de derechos

La defensa de Maduro sostuvo que el Gobierno de EE.UU. está vulnerando la Sexta Enmienda, al impedir que usen fondos estatales venezolanos para pagar sus abogados.

El juez Alvin Hellerstein, de 92 años, calificó el caso como “único” y criticó la postura de la Fiscalía, que defiende el uso de sanciones como herramienta de política exterior. Subrayó que los acusados “ya no representan ninguna amenaza para la seguridad nacional” y destacó que Washington mantiene contacto con el Gobierno interino de Delcy Rodríguez.

A pesar de estas observaciones, Hellerstein rechazó la desestimación de la causa, calificándola como una medida “demasiado seria”. Además, anunció que emitirá una decisión sobre si la Administración de Donald Trump permitirá el acceso a los fondos para la defensa, aunque el proceso continuará independientemente del método de pago.

También se debatió la solicitud de la Fiscalía de prohibir que los acusados compartan material probatorio con coacusados prófugos, entre ellos Diosdado Cabello y Nicolás Maduro Guerra, pero el juez no tomó una decisión final sobre este punto.

Salud y proceso judicial de largo plazo

Maduro enfrenta cuatro cargos, entre ellos conspiración para cometer narcoterrorismo e importación de cocaína, mientras Flores está acusada de delitos relacionados con la conspiración de tráfico de drogas y posesión de armas. Ambos se declararon no culpables en enero, y Maduro se describió como un “prisionero de guerra”.

La defensa expresó preocupación por la salud de Flores, pendiente de un ecocardiograma, y recordaron que en enero ya había reportado lesiones en las costillas de la ex primera dama.

Expertos estiman que el juicio formal no comenzará hasta dentro de uno o dos años, cuando el juez Hellerstein tendrá 94 años. Durante la audiencia, el magistrado mostró signos de fatiga, con lapsus y pausas frecuentes para tomar agua.

Protestas en las afueras de la corte

El primero, convocado tres horas antes de la sesión, exigía la liberación de Maduro, calificando su detención de “ilegal”. La mayoría eran estadounidenses que portaban carteles en apoyo al matrimonio y coreaban consignas a favor del dirigente.

El segundo grupo, conformado por venezolanos, pidió justicia para su país, reclamando la condena del depuesto líder, generando momentos de tensión entre ambos bandos.

Temas relacionados

cargos narcoterrorismo madurojuez alvin hellerstein maduromaduro juicio nueva yorkmanifestaciones corte madurosanciones defensa maduro