El presidente de EE.UU., Donald Trump, volvió a cargar este lunes contra la OTAN y dijo que la falta de apoyo mostrada por los socios de la Alianza en la guerra contra Irán es una «mancha» que «nunca desaparecerá» de su mente.

Tengo que decirles que estoy muy, muy decepcionado con la OTAN«, aseguró Trump en una rueda de prensa ofrecida en la Casa Blanca para comentar las últimas novedades de la guerra contra la República Islámica.

Trump aseguró que la falta de apoyo de los aliados «es una mancha en la OTAN que nunca desaparecerá. Nunca desaparecerá en mi mente».

Críticas de Trump a la OTAN

Vienen a verme el miércoles. Van a decir ‘oh, haremos esto, haremos aquello’. Ahora de repente quieren enviar activos», aseguró Trump en referencia a la inminente visita a la Casa Blanca del secretario general aliado, Mark Rutte, al que calificó de «tipo maravilloso», «genial» y «gran persona».

El encuentro con Rutte llegará después de que Trump haya amenazado hoy nuevamente con retirar a su país de la Alianza ante el escaso apoyo mostrado hacia la guerra contra Irán.

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Vais a verlo muy pronto. La OTAN no ha estado a la altura, la OTAN debería avergonzarse de sí misma», aseguró el mandatario estadounidense al ser preguntado, durante un acto celebrado horas antes en la Casa Blanca, sobre si aún está pensando en retirar a su país de la organización.

Luego, Trump volvió a calificar a la organización de «tigre de papel» y cargó también contra otros aliados como Corea del Sur, Japón o Australia por no dar apoyo para asegurar el paso por el estratégico estrecho de Ormuz, parcialmente cerrado por Teherán tras el inicio de la guerra.

Tensiones con Groenlandia

El presidente estadounidense consideró que el descontento de los socios europeos comenzó «con Groenlandia«.

Dijimos ‘queremos Groenlandia‘ y no quisieron dárnosla. Y yo dije ‘adiós'», afirmó Trump, que el año pasado abrió una importante brecha con los socios europeos al asegurar que EE.UU. se haría —por la fuerza, si era necesario— con la isla (de soberanía danesa) por motivos de seguridad nacional.

Las declaraciones de Donald Trump también ponen de relieve una visión más unilateral de la política exterior estadounidense, en la que la cooperación internacional queda supeditada a los intereses inmediatos de Washington.

Esta postura podría generar tensiones duraderas dentro de la OTAN, una alianza que históricamente ha dependido del liderazgo de Estados Unidos para coordinar acciones militares y estratégicas. La desconfianza expresada por Trump no solo afecta la respuesta al conflicto con Irán, sino que también debilita la percepción de unidad entre los países miembros en un momento de alta incertidumbre global.

Por su parte, la visita de Mark Rutte a la Casa Blanca se presenta como una oportunidad clave para intentar recomponer las relaciones y evitar una fractura mayor dentro de la alianza.

  • Sin embargo, el tono de las críticas y las amenazas de retirada plantean un escenario complejo, en el que las negociaciones deberán centrarse en recuperar la confianza mutua y redefinir los compromisos compartidos.

El desenlace de este encuentro podría marcar un punto de inflexión en el papel de Estados Unidos dentro de la OTAN y en la estabilidad de la cooperación militar internacional.