Washington.- El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró que la guerra con Irán está “cerca de terminar” y afirmó que Teherán busca llegar a un acuerdo de forma rápida, durante una entrevista con la cadena Fox News.
El mandatario sostuvo que percibe el conflicto en su fase final, al señalar que ve la guerra “muy cerca de terminar”, al ser consultado sobre sus recientes declaraciones en torno al tema.
Trump insistió en que Irán intenta “desesperadamente” alcanzar un acuerdo, y no descartó que este pueda concretarse en las próximas rondas de negociaciones.
Argumentos sobre el conflicto y programa nuclear
Durante la entrevista, el presidente reiteró que la ofensiva iniciada en febrero, bajo la operación ‘Furia Épica’, respondió al avance del programa nuclear iraní.
Según Trump, de no haberse ejecutado esa acción, Irán habría logrado desarrollar armas nucleares, un escenario que su administración considera inaceptable.

Negociaciones y movimientos en la región
El mandatario indicó que las negociaciones presenciales con Irán, iniciadas el pasado fin de semana, podrían retomarse en los próximos días, en medio de expectativas sobre un posible acuerdo.
En otra intervención, recomendó a una periodista permanecer en Islamabad, al advertir que podrían producirse avances importantes en un corto plazo.
- Trump también hizo referencia al general paquistaní Asim Munir, destacando su papel en el contexto regional y su relación con Estados Unidos.
El vicepresidente JD Vance encabezó la primera ronda de conversaciones con Irán en Pakistán, en el encuentro de más alto nivel entre ambos países desde 1979.
Tras más de 20 horas de negociaciones sin acuerdo, el presidente ordenó a la Armada estadounidense bloquear el estrecho de Ormuz, en una medida que eleva la tensión en la zona.
Las tensiones entre Estados Unidos e Irán tienen décadas de historia y se remontan a la revolución islámica de 1979, cuando ambos países rompieron relaciones diplomáticas, marcando el inicio de una relación caracterizada por la desconfianza y el conflicto político.
Uno de los principales puntos de fricción ha sido el programa nuclear iraní, que Washington y sus aliados han considerado una amenaza para la seguridad internacional, mientras que Teherán ha defendido su desarrollo con fines civiles.
En este contexto, las administraciones estadounidenses, incluyendo la de Donald Trump, han impulsado políticas de presión y sanciones económicas, acompañadas en ocasiones de acciones militares y estrategias para limitar la influencia iraní en la región.
