Trump envía a Vance a negociar e Irán condiciona diálogo al fin del bloqueo naval de EE.UU
El vicepresidente JD Vance participará en esta nueva ronda de conversaciones en Islamabad, acompañado del enviado especial Steve Witkoff y Jared Kushner. Según la Casa Blanca, el encuentro anterior entre ambas partes terminó sin resultados concretos.
La incertidumbre marca la segunda ronda de contactos entre Estados Unidos e Irán, prevista para este lunes, en un contexto de crecientes tensiones diplomáticas y militares. El presidente Donald Trump anunció el envío de una delegación a Pakistán, encabezada por el vicepresidente JD Vance, mientras advirtió posibles ataques militares si no se alcanzan avances en las negociaciones.
“Mis representantes van a Islamabad, Pakistán. Estarán allí mañana por la noche para negociar”, escribió Trump en su red Truth Social, al tiempo que insistió en que ofrece a Teherán un “acuerdo justo y razonable”. Sin embargo, advirtió que, de no aceptarse, Estados Unidos podría destruir infraestructuras clave en Irán, elevando el tono del conflicto.
- El vicepresidente JD Vance participará en esta nueva ronda de conversaciones en Islamabad, acompañado del enviado especial Steve Witkoff y Jared Kushner. Según la Casa Blanca, el encuentro anterior entre ambas partes terminó sin resultados concretos.
Condiciones de Irán y tensión en Pakistán
Por su parte, Irán condicionó su participación en los diálogos al fin del bloqueo naval estadounidense sobre sus puertos, al que calificó como “ilegal y criminal”. Mientras tanto, Islamabad ha reforzado las medidas de seguridad y ha desalojado hoteles principales ante la llegada de las delegaciones.
En paralelo, la situación se ha agravado en el estrecho de Ormuz, donde Irán mantiene restricciones al tránsito marítimo, afectando una de las rutas clave del comercio global de petróleo.
Escalada regional: Israel, Líbano y tensión diplomática en Europa
El conflicto también se extiende a Medio Oriente. Israel ha reforzado su presencia militar en el sur del Líbano mediante la llamada “línea amarilla”, una franja de control que se adentra hasta 10 kilómetros en territorio libanés. En la zona se han reportado disparos y demoliciones, pese a acuerdos de alto el fuego.
En el ámbito europeo, el Gobierno español anunció que propondrá a la Unión Europea la revisión del acuerdo con Israel por presuntas violaciones de derechos humanos, lo que generó una dura respuesta del canciller israelí, quien acusó a Madrid de “doble rasero”.
Desde el Vaticano, el Papa León XIV llamó al cese de las hostilidades y pidió retomar el camino del diálogo ante la escalada de conflictos internacionales.