Washington.- El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró este martes que Irán no desea el cierre del estrecho de Ormuz, aunque defendió mantener el bloqueo naval como mecanismo de presión para forzar un acuerdo.

El mandatario afirmó que, pese a la extensión del alto el fuego, su administración continuará con las restricciones marítimas contra Teherán como parte de su estrategia.

Trump indicó en su red Truth Social que ha recibido mensajes señalando que Irán quiere reabrir el estrecho de inmediato, pero respondió que hacerlo impediría alcanzar un acuerdo diplomático.

Postura de EE.UU. sobre el estrecho

“Irán no quiere que se cierre el estrecho de Ormuz, lo quiere abierto para obtener ingresos”, afirmó Trump, quien insistió en que el paso permanece bajo control debido al bloqueo impuesto por Estados Unidos.

El presidente reiteró que esta medida es clave para presionar a Irán en medio de las negociaciones, en un contexto de alta tensión regional.

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Tensión y amenazas

El mandatario también lanzó nuevas amenazas contra la república islámica, advirtiendo que podría destruir al país “incluyendo a sus líderes” si no se logra un acuerdo en las conversaciones.

Las declaraciones elevan la presión política en medio de un escenario marcado por la incertidumbre y la falta de avances en el diálogo bilateral.

Alto el fuego y bloqueo naval

Horas antes, Trump confirmó la extensión indefinida del alto el fuego, a solicitud de Pakistán, mientras Irán evalúa presentar una propuesta de acuerdo definitivo.

A pesar de la tregua, Estados Unidos mantiene el despliegue de buques militares frente a los puertos iraníes, como parte del bloqueo naval vigente.

  • Según el Comando Central, esta medida ha detenido cerca del 90 % del comercio marítimo iraní durante los últimos días.

Irán rechazó las declaraciones de Trump sobre el alto el fuego y criticó que una parte en desventaja pretenda fijar las condiciones del conflicto.

Además, el Gobierno iraní considera que el bloqueo naval equivale a un acto de agresión, similar a un bombardeo.

Las conversaciones de paz permanecen paralizadas, mientras la delegación estadounidense, encabezada por el vicepresidente J.D. Vance, canceló un viaje previsto a Islamabad antes del anuncio oficial de la extensión de la tregua.