Washington.- El presidente de la Reserva Federal, Jerome Powell, alertó este miércoles que la independencia de la institución está en riesgo debido a la ofensiva legal impulsada por el Gobierno del presidente estadounidense Donald Trump.
Powell realizó estas declaraciones durante una rueda de prensa, donde señaló que los ataques legales y políticos están afectando directamente a la credibilidad del organismo.
El economista, de 73 años, también confirmó que permanecerá como miembro de la junta de gobernadores tras dejar la presidencia el 15 de mayo, en medio de una investigación judicial en curso.
Tensiones políticas y presión judicial
Debate sobre la independencia monetaria
Powell explicó que su decisión busca garantizar la continuidad institucional mientras se resuelve la investigación abierta por el Departamento de Justicia.
El conflicto se intensificó tras las presiones de Trump para forzar una reducción de los tipos de interés, lo que ha generado un choque directo con la política monetaria de la Fed.
En este contexto, el Departamento de Justicia llegó a abrir una investigación penal contra Powell por supuestos sobrecostos en la renovación de la sede del banco central.
- Sin embargo, dicha investigación fue posteriormente retirada tras cuestionamientos legales y presión política dentro del propio sistema estadounidense.
Una jueza federal de Washington señaló que no existían pruebas suficientes para justificar la apertura del caso contra el presidente de la Fed.
El caso generó un debate sobre la posible motivación política detrás de las acciones legales contra el máximo responsable del banco central.
Powell defendió que la clave del trabajo de la Fed es poder formular la política monetaria sin influencias políticas externas.
Aseguró además que, aunque la institución ha resistido hasta ahora, la situación sigue siendo inestable y no resuelta.
En medio de la controversia, Powell elogió a Kevin Warsh, posible sucesor en la presidencia de la Reserva Federal.
El economista destacó que Warsh cuenta con la capacidad de generar consenso interno, una habilidad clave para liderar el banco central.
La situación actual mantiene bajo tensión la relación entre la Casa Blanca y la Reserva Federal, en un momento crucial para la política económica de Estados Unidos.