Washington. – El mandatario de Estados Unidos, Donald Trump, encabezó este viernes el acto de toma de posesión de su candidato Kevin Warsh como nuevo presidente de la Reserva Federal (Fed) en una concurrida ceremonia en la Casa Blanca, en la que aseguró que quiere que el nuevo líder del banco central sea «totalmente independiente».
«Nadie en Estados Unidos está mejor preparado para dirigir la Reserva Federal que Kevin Warsh«, aseguró Trump, quien desde su regreso al poder en enero de 2025 ha presionado públicamente al presidente saliente de la Fed, Jerome Powell, exigiendo un recorte más agresivo de las tasas de interés.
- Según Trump, Warsh «restaurará la confianza en la Fed» y afirmó con «plena certeza» que «al igual que los grandes presidentes de la Fed que le precedieron, Kevin salvaguardará la integridad de la institución».
Mensaje de Warsh
En su primer discurso como presidente de la FED, Warsh que su mandato será para «promover la estabilidad de precios y el máximo empleo» con «independencia».
«Cuando perseguimos estos objetivos», dijo, «la inflación puede ser menor, el crecimiento más sólido, el salario real disponible más elevado y Estados Unidos puede ser más próspero; y —algo no menos importante— se fortalece la posición de Estados Unidos en el mundo».
Warsh, que destacó al principio de su intervención el honor que supone para él asumir el cargo, reconoció la complejidad de su tarea.
«Si bien no soy ingenuo respecto a los desafíos que enfrentamos, creo, señor presidente, que estos años pueden traer una prosperidad inigualable que elevará el nivel de vida de los estadounidenses de todos los ámbitos; y la Reserva Federal tiene algo que ver con ello», declaró.
Durante la ceremonia, a la que asistieron miembros del Gobierno, personalidades del Partido Republicano y empresarios, el presidente estadounidense también prometió a Warsh el «total respaldo de su Administración».
El economista, de 56 años, juró su cargo ante el juez de la Corte Suprema, el conservador Clarence Thomas, un «estimado amigo» de Warsh, según definió en su corto discurso tras asumir el cargo, en el que trabajará para promover la estabilidad de precios y las cifras de empleo.
Una ceremonia inusual
La magnitud del acto de este viernes es muy poco habitual, ya que la mayoría de nuevos presidentes de la Fed han jurado el puesto en ceremonias de bajo perfil en la propia sede del banco central.
Aunque ha habido alguna excepción, como Alan Greenspan (que en 1987 juró en la Sala Este de la Casa Blanca, bajo la atenta mirada de Ronald Reagan), el evento de hoy pone de relieve la contundente apuesta que Warsh implica para Trump al frente de la Reserva Federal.
El relevo en la Fed
Warsh sustituye a Powell, que dejó el pasado viernes un puesto que ocupó desde 2018 y al que llegó también tras haber sido nominado por Trump a finales del año anterior.
Su idilio con Powell duró poco, porque el republicano comenzó a exigir más flexibilización a la Fed hacia el final de su primer mandato (2017-2021).
Después del regreso de Trump al poder en enero de 2025, la campaña en contra del ya expresidente del organismo fue todavía más agresiva, hasta el punto de que el Departamento de Justicia llegó a activar una investigación penal contra Powell por un supuesto manejo irregular de fondos en las obras de reforma de la sede de la Reserva Federal.