Washington.- La Cámara de Representantes de Estados Unidos aprobó este miércoles una resolución, impulsada por los demócratas y de carácter simbólico, que busca frenar la guerra que el presidente Donald Trump lanzó contra Irán sin autorización del Congreso.
Cuatro republicanos se sumaron al Partido Demócrata para obtener una votación favorable de 215-208, una resolución que ahora debe pasar el filtro del Senado y que, para entrar en vigor, tendría que ser ratificada por el propio Trump.
- Los republicanos que se unieron por primera vez a la iniciativa demócrata fueron Brian Fitzpatrick, de Pensilvania; Thomas Massie, de Kentucky; Tom Barrett, de Michigan, y Warren Davidson, de Ohio.
Votación en la Cámara
Esta es la primera vez que una votación relacionada con la guerra de Irán es aprobada por los representantes y se une a otra resolución similar que el Senado había avanzado a finales de mayo.
El cambio de postura de los republicanos, que da un revés a las intenciones de Trump, surge en medio de críticas contra el mandatario por la aprobación de un fondo de 1.800 millones de dólares para sus aliados investigados durante la Administración de Joe Biden.
Sin embargo, la resolución debe pasar por el Senado y obtener una mayoría para ser enviada a la Casa Blanca, donde Trump debe decidir si aprueba o veta la iniciativa.
Cuatro republicanos se sumaron al Partido Demócrata para obtener una votación favorable de 215-208, una resolución que ahora debe pasar el filtro del Senado y que, para entrar en vigor, tendría que ser ratificada por el propio Trump.

Choque por poderes de guerra
La resolución se ampara en la Ley de Poderes de Guerra de 1973, que exige la autorización del Congreso para mantener hostilidades militares prolongadas.
Sus promotores sostienen que Trump ordenó la ofensiva contra Irán sin el visto bueno del Legislativo, mientras que la Casa Blanca defiende que actuó dentro de sus atribuciones constitucionales como comandante en jefe.
Tensión con Irán
Las relaciones entre Estados Unidos e Irán han estado marcadas por una prolongada tensión política y militar desde hace varias décadas, caracterizada por sanciones económicas, conflictos indirectos en Medio Oriente y desacuerdos en torno al programa nuclear iraní.
Esta relación se ha deteriorado especialmente desde la salida de Estados Unidos del acuerdo nuclear en 2018, lo que elevó el nivel de confrontación entre ambos países.
En el plano interno estadounidense, la Ley de Poderes de Guerra de 1973 establece que el presidente debe contar con autorización del Congreso para sostener acciones militares prolongadas. Sin embargo, en múltiples ocasiones, distintas administraciones han sido acusadas de exceder estas facultades, generando debates sobre los límites del poder presidencial en materia de política exterior y uso de la fuerza.
