Miami, EE. UU. – Una investigación liderada por un biólogo español alertó este jueves de la amenaza que el caimán de anteojos, una especie invasora en Estados Unidos, representa para la restauración de los Everglades, un inmenso ecosistema natural ubicado en el sur de Florida.
Esta especie de caimán, también conocido como guajipal, babilla o cachirre, ha ampliado su presencia en los Everglades en las últimas cuatro décadas y podría competir con la fauna nativa por alimento y hábitat, según el estudio de la Universidad de Florida (UF).
Ahora sabemos que el caimán de anteojos se ha establecido en más áreas de las que se creía y que es más adaptable de lo que se pensaba», afirmó en un comunicado el autor principal, Sergio Balaguera-Reina.
Origen y expansión
El reptil es endémico del norte de Suramérica y partes de Centroamérica, y llegó a los Everglades a partir de la década de 1980 por el comercio de mascotas exóticas.
Inicialmente, se pensaba que Colombia era la principal fuente, y los estudios genéticos realizados con muestras de las décadas de 1980 y 1990 también apuntaban a ese origen», añadió el también investigador asistente en UF, aunque aclaró que «muestras más recientes» también señalan a Brasil y Guyana.
Pese a que se desconocen todavía cuestiones como sus lugares de anidación en los Everglades, las distancias que recorren durante los periodos estacionales o cómo competirán con las especies autóctonas por el alimento, el estudio resaltó la necesidad de recopilar información sobre el caimán antes de que se complique el control de su población.
Para ello sugirió el marcaje satelital de caimanes hembra, que permitiría localizar los lugares de anidación y el desarrollo de nuevas herramientas.
Además, el estudio pidió al público reportar los avistamientos de esta especie, caracterizada por la cresta ósea que une sus ojos por encima del hocico, a modo del puente que une un par de anteojos, como su nombre indica.
Riesgo para Everglades
Los Everglades se ubican en el extremo sur de Florida y forman un ecosistema de humedales subtropicales compuesto de manglares, praderas de hierba y bosques, lo que valió su inscripción como Patrimonio Mundial de la Unesco.
Sin embargo, se encuentran inmersos en un masivo y costoso proyecto de restauración a causa del desarrollo urbano de sus alrededores, que provocó la pérdida de cerca del 50 % de su tamaño original.
Otra especie invasora preocupante en los Everglades es la pitón birmana, que, al igual que el caimán de anteojos, llegó por el tráfico de especies exóticas y, en las últimas décadas, ha aumentado de forma desproporcionada su población.