Redacción Internacional.- Las autoridades sanitarias de Estados Unidos confirmaron la reaparición de la mosca del gusano barrenador del Nuevo Mundo, una plaga considerada una amenaza para la ganadería y la fauna silvestre. El hallazgo se registró en junio de 2026 en el sur de Texas, marcando el primer caso detectado en el país en aproximadamente 60 años.

Según informó el Departamento de Agricultura de Estados Unidos, el caso fue identificado en un ternero de tres semanas en el condado de Zavala, ubicado a unos 160 kilómetros al suroeste de San Antonio. Tras la detección, las autoridades federales y estatales activaron protocolos de emergencia, establecieron una zona de cuarentena y reforzaron la vigilancia en la frontera con México.

Qué es esta plaga

La especie responsable, Cochliomyia hominivorax, deposita sus huevos en heridas abiertas o mucosas de animales de sangre caliente. Una vez que eclosionan, las larvas se alimentan de tejido vivo, provocando lesiones dolorosas, infecciones y, en los casos más graves, la muerte del animal afectado.

El regreso de la plaga ha generado preocupación en Texas, estado que posee el mayor inventario ganadero del país, valorado en aproximadamente 17 mil millones de dólares. Expertos advierten que incluso pequeñas heridas pueden servir como punto de entrada para la infestación, lo que incrementa el riesgo para el ganado, las mascotas y algunas especies silvestres.

Las autoridades atribuyen la reaparición de la mosca a su expansión gradual desde el sur de Panamá hacia Centroamérica y México, donde se detectaron brotes desde 2024. El movimiento de animales y condiciones ambientales favorables habrían facilitado su avance hacia territorio estadounidense.

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Medidas de contención

Para contener la propagación, el USDA y la Comisión Estatal de Salud Animal de Texas implementaron una cuarentena de 20 kilómetros alrededor de la zona afectada y establecieron controles estrictos para el traslado de animales.

Además, se intensificó el monitoreo mediante trampas y se inició la liberación masiva de moscas macho estériles, una técnica utilizada con éxito en campañas anteriores de erradicación.

El gobierno estadounidense también anunció inversiones millonarias destinadas a fortalecer la producción de insectos estériles. Entre los proyectos destacan una nueva planta en el sur de México y una instalación en Texas, con capacidad para producir hasta 300 millones de moscas estériles por semana.

Riesgo y prevención

A pesar de la alarma generada por el brote, las autoridades sanitarias recalcaron que la plaga no representa un riesgo para la seguridad alimentaria.

Tanto el USDA como los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades han señalado que las larvas no sobreviven en productos cárnicos procesados y que el riesgo para la salud humana es considerado bajo.

Los organismos de control instan a ganaderos, veterinarios y propietarios de animales a revisar regularmente heridas y posibles signos de infestación, además de reportar cualquier caso sospechoso.

Mientras continúan las labores de vigilancia y control, las autoridades mantienen la expectativa de contener el brote mediante la estrategia de insectos estériles, la misma que permitió erradicar la plaga del país en 1966 y controlar un brote localizado en Florida en 2016.