Donald Trump, presidente de Estados Unidos, fue recibido este lunes por unos sonoros abucheos cuando la pantalla gigante del Madison Square Garden, sede del tercer partido de las Finales NBA entre New York Knicks y San Antonio Spurs, anunció su presencia.

Trump fue invitado al partido por James Dolan, dueño de los Knicks, y se convirtió en el primer presidente de Estados Unidos en el cargo en acudir a unas Finales NBA.

Las cámaras mostraron a Trump en un palco del Madison Square Garden, sonriente durante la ceremonia del himno nacional estadounidense.

En el Madison Square Garden fueron notables los abucheos, que superaron claramente los aplausos de una minoría de aficionados, según pudo constatar EFE, presente en el pabellón.

Seguridad reforzada

Nueva York blindó la zona del Madison Square Garden para asegurar la máxima seguridad para la llegada de Trump y, entre otras medidas, se anuló la típica fiesta de visionado del partido en las afueras del pabellón.

Las autoridades ordenaron a los aficionados llegar al estadio con tres horas de antelación y sin mochilas, ante los controles de seguridad reforzados, al estilo de los de aeropuerto.

Trump y el deporte

Desde su regreso al poder en 2025, Trump se ha convertido en un habitual de los eventos deportivos, algo poco común entre los presidentes de Estados Unidos.

Trump estuvo en la última final del Abierto de Estados Unidos de tenis en Nueva York, ganada por Carlos Alcaraz a Jannik Sinner, y también asistió a la Ryder Cup de golf, su deporte favorito.

Donald Trump saluda al público durante una aparición pública.