Chicago.- El expresidente de Estados Unidos, Barack Obama, inauguró este jueves en Chicago el centro cívico y cultural que reivindica el legado de los años que pasó en la Casa Blanca y que supone un viaje al pasado reciente de la política del país.
La biblioteca presidencial de Obama, una tradición estadounidense que acompaña a los exmandatarios desde que Franklin D. Roosevelt la empezara en la década de los años treinta del siglo pasado, representa una vuelta a los valores y principios que llevaron al primer político afroamericano a ocupar el Despacho Oval entre 2008 y 2016.
Y ese regreso a otro Estados Unidos se percibe desde que se ingresa al Centro Presidencial Obama, situado en Franklin Park, en el sur de Chicago, en un barrio históricamente pobre y de mayoría afroamericana.

El centro Obama y su simbolismo político
El famoso eslogan «Yes we can», entre otras frases de algunos de los discursos más destacados del expresidente, lucen en lo alto de la torre Obama, el edificio principal y la estrella arquitectónica del complejo, que es más que una biblioteca presidencial.
Se trata de un espacio formado por cinco edificios y numerosos jardines, en el que también sobresalen un auditorio, un huerto y hasta una cancha de baloncesto como las de la NBA, y que este jueves este complejo se convirtió —durante algunas horas— en el epicentro de la vida política estadounidense.
- En un acto al aire libre, pese a la constante amenaza de lluvia y al viento que suele azotar Chicago (conocida como «ciudad del viento»), cientos de personas disfrutaron de la inauguración del espacio cultural y cívico que aspira a lanzar el mensaje de que «todo es posible cuando las comunidades se unen y trabajan por un propósito común», según la Fundación Obama.
Asistentes clave y ausencia de Trump
La apertura del Centro Presidencial Obama contó con la presencia de tres expresidentes de Estados Unidos: George W. Bush, Bill Clinton y Joe Biden.
Otros de los asistentes fueron el gobernador de California, el demócrata Gavin Newsom, o la congresista y ex portavoz de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi.
El actual presidente Donald Trump no fue invitado al acto, después de que durante semanas haya comparado el centro con un basurero, al publicar fotos en sus redes sociales en las que la Torre Obama aparece envuelta en una bolsa de basura.
No obstante, la sombra del mandato del republicano sí llegó hasta el Centro Presidencial de Chicago en el discurso de Obama, que recordó, ahora que se acerca el 250 aniversario de la Independencia de Estados Unidos, la revolución política que supuso la apuesta ciudadana conocida como «sin reyes» («no kings», en inglés).
No Kings» es precisamente el nombre de un movimiento de protesta que trata de canalizar el descontento de una parte de los ciudadanos estadounidenses con lo que consideran formas autoritarias, por parte de Trump, de ejercer el poder.
Los Obama al completo, Barack, Michelle y sus hijas, Malia y Sasha, protagonizaron momentos muy emotivos que incluso, para algunos, llegaron hasta las lágrimas.
Como las palabras que Michelle dedicó a su marido: «ocho años en el crisol, y ni una sola vez te fundiste por el calor. Ni una sola vez permitiste que eso te endureciera».
Y Marc Anthony levantó al público
Música y cultura en la inauguración
Pero, además de estos momentos dedicados a la política, la idea que inspira este espacio se extiende también a la cultura y a la música, y la plaza John Lewis, el centro neurálgico y ágora que conecta todo el Centro Presidencial, se transformó en un gran auditorio.
