Nueva York.- El petróleo intermedio de Texas (WTI, por sus siglas en inglés) subió este lunes un 2,2 %, hasta 70,75 dólares el barril, pendiente de la tregua entre Estados Unidos e Irán, después de que se reanudaran las tensiones y los ataques en el estrecho de Ormuz.
Al término de la sesión, los contratos de futuros del WTI para el mes de agosto, el crudo de referencia en EE.UU., sumaban 1,52 dólares respecto al cierre anterior.
Los inversores observan atentos el desarrollo de la relación entre Washington y Teherán, después de que este fin de semana acordaran rebajar las tensiones tras haberse atacado, a pesar de que el alto el fuego está vigente.

La tregua entre Washington y Teherán
El presidente de EE. UU., Donald Trump, afirmó que Irán ha solicitado reunirse en Doha para mantener conversaciones técnicas, mientras que Teherán descartó que se vaya a producir un encuentro de este tipo y avanzó que se hará cuando «se den las condiciones necesarias».
Según el analista Tom Essaye, aunque la situación geopolítica, aún no resuelta, en Oriente Medio sigue siendo la principal fuerza que mueve el mercado, hay otros factores, como la incertidumbre por el suministro, que también presionan al alza.
Essaye apunta que los niveles mínimos operativos de inventarios y «un horizonte poco claro sobre los plazos de los cargamentos de crudo que salen del Golfo a través del estrecho de Ormuz» también son valores alcistas.
El analista sugiere en su informe Sevens Report que, salvo grandes sorpresas geopolíticas, el WTI podría encontrar, a corto plazo, su suelo en torno a los 70 dólares el barril.
Otros expertos del sector señalan que los mercados están subestimando la magnitud de los retos que va a suponer la falta de oferta, ya que no se espera que el tráfico marítimo vuelva rápidamente a sus niveles previos a la guerra.
Ormuz y el riesgo para el suministro
La Organización Marítima Internacional (OMI) estima que ha evacuado a unos 115 buques del estrecho de Ormuz, lo que representa a unos 2.500 marineros.
El precio del petróleo ha estado marcado en las últimas semanas por la creciente tensión geopolítica en Oriente Medio, una región clave para el suministro mundial de crudo.
La escalada del conflicto entre Estados Unidos e Irán, sumada a los enfrentamientos que afectaron el estrecho de Ormuz, disparó la preocupación de los mercados por posibles interrupciones en el transporte de petróleo, provocando fuertes oscilaciones en las cotizaciones internacionales.
El estrecho de Ormuz es considerado uno de los corredores marítimos más estratégicos del mundo, ya que por esa vía transita aproximadamente una quinta parte del petróleo que se comercializa a nivel global.
- Cualquier amenaza a la navegación o al flujo de embarcaciones en esa zona suele generar un aumento inmediato de los precios
- Debido al temor de que disminuya la oferta de crudo en los mercados internacionales.
En medio de la crisis, varios buques fueron evacuados de la zona por razones de seguridad y numerosas navieras ajustaron sus rutas o retrasaron sus operaciones, incrementando la incertidumbre sobre el abastecimiento energético.
Aunque Estados Unidos e Irán anunciaron recientemente una reducción de las tensiones y mantienen vigente un alto el fuego, persisten las dudas sobre la estabilidad de la tregua y el restablecimiento total del tráfico marítimo.
