Washington.- El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró este lunes que mañana tendrá lugar una reunión entre representantes de su país y de Irán en Doha para abordar el programa nuclear de la República Islámica.
Ellos (Irán) van rumbo a Catar; creo que ya salieron o están a punto de partir. Veremos cómo resulta», dijo Trump sobre la reunión en Catar, donde dijo que se discutirá acerca de la «desnuclearización» iraní.
El mandatario defendió que, gracias al acuerdo con Irán, el precio del barril de petróleo ha descendido a lo más bajo desde el inicio de la guerra en febrero.
Previamente, Irán había negado que se fuera a presentar a estas mesas técnicas para discutir sobre un posible proceso que ponga fin a su programa nuclear.
Doha, sede del nuevo contacto
Los enviados especiales de la Casa Blanca, Steve Witkoff y Jared Kushner, viajarán este lunes a Doha para continuar las conversaciones de paz con Irán, aseguró este lunes la portavoz de la Administración, Karoline Leavitt.
Hoja de ruta y tensión en Ormuz
El pasado 21 de junio, Irán y Estados Unidos convinieron una hoja de ruta de 60 días para alcanzar un acuerdo nuclear y una paz duradera, después de un memorando de entendimiento que estableció un alto el fuego tras más de 100 días de guerra y permitió reabrir el estrecho de Ormuz.
- Sin embargo, la tensión volvió estos últimos días, con ataques iraníes contra varios buques
- y bombardeos estadounidenses contra objetivos militares en la costa sur del país persa.
Teherán respondió posteriormente con ataques contra bases estadounidenses en Kuwait y Baréin.
Irán insiste en ejercer el control exclusivo del tránsito marítimo en el estrecho de Ormuz, mientras Washington amenaza con continuar sus bombardeos.
La actual ronda de tensiones entre Estados Unidos e Irán tiene como punto de partida una prolongada disputa por el programa nuclear iraní y el control estratégico del estrecho de Ormuz, una de las rutas marítimas más importantes del mundo para el transporte de petróleo.
Este conflicto ha ido escalando en los últimos meses, alternando periodos de diálogo diplomático con episodios de confrontación militar directa.
En este contexto, el pasado 21 de junio, ambas naciones acordaron una hoja de ruta de 60 días, con el objetivo de avanzar hacia un posible acuerdo nuclear y establecer condiciones para una paz más estable en la región.
Este entendimiento incluyó un memorando que permitió un alto el fuego tras más de 100 días de conflicto y abrió la posibilidad de reactivar las conversaciones diplomáticas, incluyendo la reapertura parcial del tránsito marítimo en zonas estratégicas como el estrecho de Ormuz.
Sin embargo, el proceso ha estado marcado por fuertes contradicciones y desconfianza entre ambas partes. Mientras Estados Unidos sostiene que el objetivo es avanzar hacia la “desnuclearización” de Irán, el gobierno iraní ha negado en varias ocasiones su participación en determinadas mesas técnicas, generando incertidumbre sobre la continuidad del diálogo.
Aun así, la administración estadounidense ha confirmado el envío de enviados especiales a Doha para intentar retomar las negociaciones.