Austin.- Los precios de la gasolina en Estados Unidos acumulan seis semanas consecutivas a la baja tras alcanzar en mayo su nivel más alto en cuatro años, un descenso que coincide con presiones del presidente Donald Trump para abaratar el combustible, pero que analistas y entidades financieras relacionan principalmente con las negociaciones con Irán y la reapertura gradual del estrecho de Ormuz.

Seis semanas de baja en la gasolina

El precio medio nacional de la gasolina regular se situó este jueves en 3,84 dólares por galón, según la asociación automovilística AAA. El combustible había alcanzado los 4,56 dólares el 21 de mayo, antes de iniciar varias semanas de descensos.

El récord histórico nacional se mantiene en 5,01 dólares por galón, registrado en junio de 2022.

Ormuz y la distensión con Irán

La subida comenzó después de que EE. UU. e Israel atacaran Irán a finales de febrero y el conflicto restringiera el tráfico de petróleo por el estrecho de Ormuz, una ruta estratégica por la que en 2025 pasó cerca de una cuarta parte del petróleo comercializado por vía marítima en el mundo.

La Agencia Internacional de la Energía (AIE) calificó en marzo el bloqueo casi total de Ormuz como la mayor interrupción del suministro en la historia del mercado mundial del petróleo.

La tendencia comenzó a revertirse después de que Washington y Teherán alcanzaran en junio un acuerdo inicial para detener las hostilidades y reabrir gradualmente el estrecho. Goldman Sachs sostuvo entonces que el pacto permitiría nuevas caídas del crudo, aunque consideró improbable un regreso inmediato a los niveles anteriores a la guerra.

La Administración de Trump también ha recurrido a las reservas de emergencia para compensar las interrupciones del suministro y estabilizar el mercado petrolero.

El Departamento de Energía autorizó la liberación de 172 millones de barriles de la Reserva Estratégica de Petróleo, como parte de una operación coordinada por los 32 miembros de la AIE para poner en el mercado 400 millones de barriles.

Trump, sin embargo, considera insuficiente la bajada en los surtidores y ha expresado su frustración porque el descenso del petróleo no se ha trasladado con la misma rapidez a los consumidores.

El presidente exigió esta semana a los vendedores de gasolina que redujeran sus precios «inmediatamente» y los instó a acercarlos a los 2,50 dólares por galón. También advirtió de que, de no hacerlo, afrontarían «grandes problemas», aunque no detalló qué medidas podría adoptar.

Y es que, días antes, Trump había ordenado al Departamento de Justicia investigar a las compañías petroleras por no trasladar, a su juicio, la caída del crudo a los consumidores.

El Instituto Estadounidense del Petróleo respondió que la gasolina no baja al mismo ritmo que el crudo, especialmente cuando persisten alteraciones en el suministro, el refinamiento y los inventarios.

El Gobierno federal puede investigar acuerdos entre empresas para manipular los precios u otras prácticas contrarias a las leyes de competencia, pero cobrar precios elevados no constituye por sí solo una infracción de la legislación antimonopolio.

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