Washington.- El secretario de Guerra estadounidense, Pete Hegseth, anunció este lunes la creación de un grupo de trabajo conjunto entre el Pentágono y el Departamento de Justicia para «identificar y procesar» judicialmente a quienes filtren información sensible de defensa a los medios de comunicación.
«Filtrar información sensible de defensa nacional es traicionar a nuestros guerreros y ponerlos en peligro. Por eso, el Departamento de Guerra y el Departamento de Justicia han creado un grupo de trabajo conjunto para identificar y enjuiciar a los filtradores», declaró Hegseth en un video publicado en X.

Pentágono y Justicia coordinan investigaciones
El secretario anunció que ha delegado en la Oficina del Asesor General del Departamento de Guerra la autoridad para solicitar y recabar toda la información, documentos y apoyo necesarios dentro del Pentágono en el marco de estas investigaciones.
Según garantizó, estas solicitudes tendrán prioridad y deberán recibir una «respuesta completa y exhaustiva» en un plazo máximo de 48 horas.
Cuando hoy en día se produce una filtración de información del departamento, es fundamental que proporcionemos al Departamento de Justicia y a otros socios de las fuerzas del orden federales, incluido el FBI, información útil con la mayor rapidez posible», insistió.
Plazo de 48 horas en el Pentágono
La iniciativa se produce después de que el diario New York Times revelara el fin de semana que la Administración de Donald Trump emitió citaciones judiciales contra varios de sus periodistas tras la publicación de un reportaje sobre preocupaciones de seguridad en el nuevo avión del mandatario, un regalo de Catar.
Choque con medios bajo Trump
Desde el regreso de Trump a la Casa Blanca, el Pentágono ha endurecido sus medidas contra los medios.
En 2025, Hegseth estableció reglas restrictivas que limitaban el acceso físico a las instalaciones del Pentágono y al uso de fuentes, y planteó sanciones por solicitar información de interés público sin autorización, incluso si no se trataba de temas clasificados.
Esto llevó a que la mayoría de los medios renunciaran a sus credenciales, incluyendo The New York Times, The Washington Post, Politico, Reuters, Associated Press y cadenas como ABC, CBS, CNN y NBC, así como Fox News, donde Hegseth trabajó antes de asumir el cargo.
La relación entre los gobiernos de Estados Unidos y los medios de comunicación ha estado marcada históricamente por un equilibrio entre la seguridad nacional, el acceso a la información pública y la libertad de prensa.
En particular, las filtraciones de documentos o datos relacionados con defensa y operaciones militares han generado debates sobre los límites entre el derecho ciudadano a conocer información de interés público y la obligación del Estado de proteger información considerada sensible.
- El Pentágono, sede del Departamento de Defensa de Estados Unidos, ha sido escenario de importantes filtraciones a lo largo de las últimas décadas.
- Algunos casos han provocado investigaciones judiciales y fuertes discusiones políticas debido a que involucraron información sobre operaciones militares, estrategias de seguridad y actividades de inteligencia.
Las autoridades suelen argumentar que estas revelaciones pueden poner en riesgo a personal militar y afectar operaciones en curso, mientras que organizaciones de prensa defienden la importancia de revelar asuntos que consideran relevantes para la sociedad.
