Washington.- El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó este martes que, por ahora, no quiere negociar con Irán, aunque reveló que representantes de ambos países mantuvieron contactos hoy mismo y aseguró que Teherán sigue buscando un acuerdo con Washington.

«Ahora no quiero negociar», declaró Trump en una entrevista con Fox News al ser preguntado sobre la posibilidad de reanudar el diálogo con Irán, antes de señalar que sus representantes hablaron recientemente con funcionarios iraníes.

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Amenaza de nuevos ataques y bloqueo

Durante la entrevista, Trump también aseguró que Estados Unidos podría volver a atacar una instalación nuclear iraní si lo considera necesario.

Al comentar imágenes satelitales que, según el entrevistador, muestran trabajos en uno de esos complejos tras bombardeos previos, afirmó que Irán habría sellado con concreto algunos accesos, pero advirtió que Washington podría causar «un daño enorme» al sitio «en cuestión de minutos».

El mandatario defendió, además, el bloqueo impuesto por Estados Unidos a los puertos iraníes y sostuvo que el estrecho de Ormuz permanece abierto para el tráfico marítimo internacional, aunque «cerrado para Irán, tanto para entrar como para salir».

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También calificó de «malvados» a los anteriores dirigentes iraníes y dijo que, aunque el actual liderazgo también incluye «personas muy malas», son quienes, a su juicio, están obstaculizando un posible acuerdo. 

El programa nuclear como eje del conflicto

Las relaciones entre Estados Unidos e Irán han estado marcadas durante décadas por conflictos diplomáticos, sanciones económicas, disputas sobre el programa nuclear iraní y una creciente rivalidad geopolítica en Medio Oriente.

La tensión entre ambos países se profundizó después de la Revolución Islámica de 1979, cuando Irán rompió relaciones diplomáticas con Washington tras la toma de la embajada estadounidense en Teherán. Desde entonces, las dos naciones han mantenido una relación caracterizada por enfrentamientos políticos, sanciones y episodios de confrontación indirecta.

Uno de los principales puntos de conflicto ha sido el programa nuclear iraní. Estados Unidos y sus aliados han expresado durante años preocupación por la posibilidad de que Teherán desarrolle capacidades para fabricar armas nucleares, mientras que el Gobierno iraní sostiene que su programa tiene fines pacíficos, principalmente energéticos y científicos.

El acuerdo nuclear de 2015 y la salida de Estados Unidos

Del acuerdo de 2015 a la ruptura

En 2015, Irán alcanzó un acuerdo con seis potencias internacionales, entre ellas Estados Unidos, conocido como el Plan de Acción Integral Conjunto (JCPOA). El pacto establecía límites al programa nuclear iraní a cambio del levantamiento de algunas sanciones económicas.

  • Sin embargo, en 2018, durante el primer mandato de Donald Trump, Estados Unidos abandonó unilateralmente el acuerdo y restableció fuertes sanciones contra Irán.
  • La administración estadounidense argumentó que el pacto no era suficiente para impedir que Teherán ampliara su influencia regional ni para limitar completamente sus capacidades militares.

Tras la salida estadounidense, Irán comenzó a reducir progresivamente el cumplimiento de algunos compromisos establecidos en el acuerdo, aumentando sus niveles de enriquecimiento de uranio y generando nuevas preocupaciones entre los gobiernos occidentales.

Las relaciones entre Washington y Teherán se deterioraron aún más en los últimos años debido a ataques, sanciones y enfrentamientos indirectos en Medio Oriente.

El precedente del caso Soleimani

Uno de los episodios más graves ocurrió en enero de 2020, cuando Estados Unidos mató en Irak al general iraní Qasem Soleimani, comandante de la Fuerza Quds de la Guardia Revolucionaria Islámica. Irán respondió con ataques contra bases militares estadounidenses en Irak, elevando el riesgo de un conflicto directo.