Washington.- Las repentinas inundaciones que afectan al estado de Texas provocaron evacuaciones y rescates este jueves y dejaron al menos una persona fallecida en la misma zona donde el año pasado murieron más de 100 personas por el desbordamiento del río Guadalupe.
«Me han informado de que se ha producido un fallecimiento durante la noche», declaró el gobernador de Texas, Greg Abbott, en una rueda de prensa celebrada en la ciudad de Austin, sin especificar la identidad.
Alerta grave para 45.000 personas
El Servicio Meteorológico Nacional emitió a primera hora del jueves una alerta de inundación «grave y mortal» para más de 45.000 personas en la región central del estado de Texas, donde las devastadoras lluvias torrenciales del pasado julio dejaron más de 130 muertos, incluyendo 25 niñas y dos monitores en un campamento de verano.
Según detalló el gobernador, la persona fallecida no estaba acampando, pero se desconoce más información hasta el momento.
Texas despliega 1.300 efectivos y rescates
El mandatario texano explicó que el estado tiene desplegados más de 1.300 efectivos en las operaciones de emergencia y que esos equipos han llevado a cabo más de 70 rescates desde que comenzaron las crecidas.
Estamos trabajando en otras posibles evacuaciones de dos maneras distintas. Por un lado, se llevarían a cabo evacuaciones de personas atrapadas en sus viviendas. Por otro, podría haber evacuaciones en instalaciones de mayor tamaño», prosiguió.
Según pronosticó, las tormentas pueden dejar acumulados niveles de lluvia muy superiores a los del año pasado.
El 4 de julio de 2025, el desbordamiento del río Guadalupe en la región central de Texas sorprendió a campamentos de verano y comunidades cercanas, arrastrando cabañas, vehículos y equipos, en uno de los episodios más mortales de inundaciones recientes en el estado.
Las inundaciones repentinas son fenómenos naturales que ocurren cuando lluvias intensas provocan el rápido aumento del nivel de ríos, arroyos y zonas bajas, superando la capacidad de drenaje del terreno.
Debido a la velocidad con la que se desarrollan, representan uno de los desastres naturales más peligrosos, ya que pueden causar pérdidas humanas, daños a la infraestructura y desplazamientos de la población en cuestión de horas.
El estado de Texas, en el sur de Estados Unidos, es especialmente vulnerable a este tipo de eventos debido a su ubicación geográfica, la presencia de numerosos ríos y las condiciones climáticas que favorecen lluvias torrenciales, especialmente durante la temporada de tormentas.
- En los últimos años, los fenómenos meteorológicos extremos se han vuelto más frecuentes e intensos, lo que ha incrementado el riesgo de inundaciones en distintas regiones del estado.
- Uno de los antecedentes más significativos ocurrió el 4 de julio de 2025, cuando el desbordamiento del río Guadalupe provocó una de las tragedias más graves registradas en Texas.
Las fuertes lluvias sorprendieron a comunidades y campamentos de verano, ocasionando la destrucción de viviendas, vehículos e infraestructura, además de dejar más de 130 personas fallecidas, entre ellas niñas y monitores que participaban en actividades recreativas.
Ante este tipo de emergencias, las autoridades estatales, encabezadas por el gobernador Greg Abbott, coordinan operativos de evacuación, rescate y asistencia humanitaria con el apoyo de organismos de emergencia y del Servicio Meteorológico Nacional, institución encargada de emitir alertas tempranas para proteger a la población.