Washington.- Estados Unidos completó este martes su undécima noche consecutiva de ataques contra Irán, en una nueva operación que, según el Comando Central estadounidense (CENTCOM), golpeó centros de operaciones militares, instalaciones de drones y aeronaves, capacidades marítimas y logística militar.
Ormuz sigue abierto, según CENTCOM
Las fuerzas estadounidenses afirmaron, en un comunicado, que el estrecho de Ormuz permanece «abierto» al tránsito de buques comerciales, pese a los ataques iraníes contra más de 30 embarcaciones en los últimos tres meses, y aseguraron haber facilitado, desde principios de mayo, el paso de unos 900 barcos comerciales y 450 millones de barriles de crudo.
Antes del inicio de los ataques, el secretario de Defensa, Pete Hegseth, acudió al Senado para solicitar cerca de 70.000 millones de dólares adicionales para financiar las operaciones y reponer sus reservas de armamento, y cifró durante la audiencia en 37.500 millones de dólares el coste de la guerra contra Irán.
Durante esa citación, Hegseth evitó dar detalles de los siguientes pasos operativos de Estados Unidos en Oriente Medio, ante los cuestionamientos de legisladores de ambos partidos.
Hegseth pide más fondos para la ofensiva
Este martes, el presidente de EE.UU., Donald Trump, advirtió que pronto podrían atacar la Montaña Pico, un complejo subterráneo que, según las autoridades estadounidenses, estaría vinculado al programa nuclear iraní.
La instalación se encuentra excavada en el interior de una zona montañosa, lo que dificulta su destrucción mediante ataques convencionales y ha alimentado las dudas sobre las capacidades necesarias para alcanzar sus estructuras bajo tierra.
Estados Unidos e Irán llevan dos semanas de ataques cruzados en Oriente Medio, lo que ha supuesto una ruptura del alto el fuego que firmaron el 18 de junio para dar lugar a negociaciones sobre el programa nuclear iraní.
El conflicto entre Estados Unidos e Irán es uno de los más prolongados y complejos de la política internacional, con décadas de tensiones marcadas por disputas sobre el programa nuclear iraní, la presencia militar estadounidense en Oriente Medio y la influencia regional de Teherán.
«Las hostilidades se intensificaron nuevamente en 2026, luego de que fracasaran los intentos por reactivar las negociaciones sobre el programa nuclear iraní».
El 18 de junio de 2026, ambas naciones acordaron un alto el fuego temporal para facilitar un proceso diplomático, pero el cese de hostilidades se rompió apenas unas semanas después, dando paso a una nueva escalada de ataques militares.
- Desde entonces, Estados Unidos ha lanzado operaciones aéreas contra objetivos militares iraníes, mientras que Irán ha respondido con ataques contra embarcaciones comerciales y activos estadounidenses en la región
- Incrementando el riesgo para la navegación en el estrecho de Ormuz, una de las rutas marítimas más estratégicas del mundo por donde transita aproximadamente una quinta parte del petróleo comercializado a nivel global.
El Comando Central de Estados Unidos (CENTCOM) sostiene que sus operaciones buscan debilitar las capacidades militares iraníes, incluyendo infraestructura de drones, instalaciones marítimas y centros logísticos. Paralelamente, Washington asegura haber mantenido abierto el tránsito comercial por el estrecho de Ormuz pese a los ataques atribuidos a Irán.