Nueva York.- Las autoridades de Nueva York están sometiendo a un mayor escrutinio a los proyectos de conversión de edificios de oficinas en viviendas, tras el suceso ocurrido a principios de mes en mitad de Manhattan, cuando un rascacielos en obras se desestabilizó.
Tres suspensiones en dos semanas
El Departamento de Edificios ordenó este miércoles paralizar parte de las obras de conversión de un edificio en el este de Manhattan, informó The New York Times; la tercera acción en apenas dos semanas, tras otras dos suspensiones temporales en edificios en el sur del distrito.
De acuerdo con el diario, la agencia municipal ordenó frenar los trabajos en estructuras de acero de un edificio de 30 pisos en el 750 de la Tercera Avenida, a la espera de un informe de ingeniería, pues se habían identificado obras diferentes a las planeadas, pero no hay riesgo para el público.
«Los trabajadores de esa agencia «han estado haciendo revisiones en sitios de conversión tras el incidente en el antiguo edificio de Pfizer, en el 235 East de la calle 42, para determinar si cualquier otro proyecto tiene problemas», detalla.

Revisiones tras el caso Pfizer
Anteriormente, la agencia ha ordenado suspender temporalmente las remodelaciones de dos edificios: en el 222 de la Avenida Broadway, donde se halló una viga de cemento con grietas, y en el 77 de la calle Water, donde se hallaron equipamientos sin la certificación adecuada.
La antigua sede de Pfizer causó revuelo a principios de este mes, cuando los trabajadores de la conversión identificaron unas columnas combadas y el riesgo de colapso obligó a evacuar a miles de personas en los alrededores, mientras los expertos apuntalaban la estructura.
Conversión de oficinas y crisis habitacional
La conversión de edificios de oficinas a casas es una de las soluciones en las que confían las autoridades de Nueva York para paliar la crisis de la vivienda, en la que la demanda supera de lejos a la oferta, y dar salida a espacios infrautilizados debido a la popularización del trabajo remoto.
La conversión de edificios de oficinas en viviendas se ha convertido en una de las principales estrategias urbanísticas de Nueva York para enfrentar la crisis habitacional y, al mismo tiempo, reutilizar inmuebles con altos niveles de desocupación tras el auge del teletrabajo.
- La ciudad experimentó un incremento significativo en la vacancia de oficinas después de la pandemia de COVID-19, cuando miles de empresas adoptaron modelos de trabajo híbrido o remoto.
- Como resultado, numerosos edificios comerciales, especialmente en Manhattan, quedaron parcialmente vacíos, impulsando iniciativas para transformarlos en apartamentos residenciales.
En 2024, la gobernadora Kathy Hochul y el alcalde de Nueva York, Eric Adams, promovieron cambios legislativos y regulatorios para facilitar estas conversiones. Entre ellos destaca la ampliación de las normas que permiten transformar edificios de oficinas construidos antes de 1991 en viviendas, una medida orientada a aumentar la oferta habitacional y aliviar la escasez de viviendas asequibles.
Diversos estudios, entre ellos los del Regional Plan Association (RPA) y la firma CBRE, estiman que millones de pies cuadrados de oficinas en Nueva York podrían ser aptos para su reconversión, aunque advierten que no todos los inmuebles cumplen con los requisitos estructurales, de iluminación, ventilación y seguridad exigidos para uso residencial.
