Washington – El presidente estadounidense, Donald Trump, aseguró este miércoles que el primer ministro británico, Andy Burnham, le trasladó su intención de permitir la explotación petrolera en el mar del Norte, una de las principales demandas que el mandatario trasladó durante meses a su predecesor, Keir Starmer, para impulsar la economía británica.
Dijo algo muy bueno. Dijo que va a abrir la explotación de petróleo del mar del Norte. Si hacen eso, serán un país rico de nuevo», declaró el mandatario en la Casa Blanca, preguntado por si había hablado con Burnham y si cree que es la persona adecuada para liderar el país.
Trump vincula a Burnham con el mar del Norte
El presidente aseguró que ya había intentado convencer a Starmer de tomar esa decisión, pero, según dijo, «no fue capaz».
En (Reino Unido) tienen dos problemas. Tienen un enorme problema de inmigración: gente que llega de todas partes del mundo y simplemente se instala a acampar en el país. También, un problema energético. Tienen aerogeneradores por todas partes», subrayó.
A su juicio, la apuesta británica por la energía eólica es señal de «un país en declive«.
Críticas a la energía eólica británica
Trump insistió en que el mar del Norte alberga algunos de los yacimientos de petróleo «más valiosos» del mundo y señaló especialmente la zona próxima a Aberdeen, en Escocia, que durante décadas fue considerada la capital petrolera de Europa.
El mandatario comparó, además, la política energética británica con la de Noruega, país que, según Trump, ha acumulado una gran riqueza gracias a la explotación de sus recursos petroleros en ese mar.
Las declaraciones se producen después de que Trump informara la semana pasada de una conversación telefónica con Burnham, en la que trataron, entre otros asuntos, el petróleo del mar del Norte o el desminado del estrecho de Ormuz, y tras la que garantizó que se reunirán pronto.
Tras la dimisión de Starmer, Burnham asumió el pasado lunes como el séptimo jefe de Ejecutivo del Reino Unido en la última década, con la promesa de aliviar el costo de la vida y de cumplir los compromisos en materia de defensa con los socios de Londres, que tiene en Washington a su principal aliado militar.
