Austin.- Texas suspendió este lunes, de forma temporal, la aprobación de nuevas conexiones de centros de datos, en medio del creciente rechazo público a su rápida extensión.

El gobernador del estado, el ultraconservador Greg Abbott, ordenó a las empresas que controlan la red eléctrica de Texas fiscalizar todos los centros de datos que están en proceso de conectarse al sistema.

Además, instruyó solicitar a estas instalaciones información sobre los beneficios fiscales que recibirán, su consumo de electricidad y agua, y las medidas que implementan para reducir el impacto en las comunidades locales.

La expansión de estas instalaciones ha recibido el espaldarazo del Gobierno de Donald Trump, al considerar estos proyectos como esenciales para mantener la ventaja tecnológica, especialmente el boom de la Inteligencia Artificial, y la seguridad nacional en EE.UU.

Texas detiene temporalmente la aprobación de nuevos centros de datos ante el rechazo público y dudas sobre su impacto en la red eléctrica.

Presión sobre la red eléctrica de Texas

Sin embargo, según detalló Abbott, un 90 % de las nuevas solicitudes de conexión que ERCOT, el operador de la red eléctrica de Texas, ha recibido son de centros de datos.

Las solicitudes de conexiones equivalen a 474 gigavatios, una cifra que supera «en más de cinco veces el récord de demanda máxima de electricidad» del estado, indicó el gobernador en una carta a ERCOT y a PUCT, el ente regulador.

Ese crecimiento sin precedentes de la demanda podría poner en riesgo la fiabilidad y la estabilidad de la red eléctrica de Texas«, agregó Abbott.

En la misiva, el gobernador se quejó, además, de que muchos de los centros de datos no respondieron a una encuesta que PUCT envió a las empresas de centros de datos a principios de año para solicitar información sobre su consumo de agua y electricidad.

Rechazo ciudadano y auge de la IA

Según varios análisis de la industria tecnología, Texas podría convertirse en el mayor mercado para centros de datos del mundo para el 2030, superando a Virginia, gracias a su vasta extensión de tierra y menores regulaciones al sector privado.

Miles de millones de dólares han sido inyectados en enormes “granjas” de inteligencia artificial, incluyendo el proyecto Stargate, financiado por OpenAI, SoftBank y Oracle, y Project Matador, que se espera que sea el mayor centro de datos del mundo. Ambos están ubicados al oeste de Texas y han recibido el apoyo de la Casa Blanca.

Sin embargo, a medida que se acercan las elecciones de medio término, en las que el Partido Republicano busca conservar sus mayorías en ambas cámaras del Congreso, las encuestas han revelado que la construcción de centros de datos es impopular en todo el espectro político, aunque el rechazo es más pronunciado entre los votantes demócratas.

De acuerdo con un sondeo publicado por la cadena de corte conservador Fox News la semana pasada, un 70 % de los estadounidenses se opone a la construcción de centros de datos en su barrio o su comunidad.

En Texas, Abbott, un aliado cercano de Trump, busca la reelección para un cuarto mandato como gobernador, algo sin precedentes en el estado.

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