Washington.- El Ejército de Estados Unidos ha agotado casi el 80 % de sus interceptores para un sistema clave de defensa antimisiles, según hizo público este martes la cadena CNN.
Además, altos mandos militares estadounidenses advirtieron que las reservas de municiones del Pentágono son “peligrosamente bajas”, según “múltiples fuentes” a las que cita el mismo medio.
Reservas críticas de THAAD y Patriot
- En concreto, el Ejército estadounidense ha consumido casi cuatro quintas partes de su inventario de sistemas de Defensa de Área de Gran Altitud Terminal (THAAD, por sus siglas en inglés), en comparación con las cifras previas a la guerra, y casi la mitad de sus interceptores Patriot desde que empezó la guerra con Irán el 28 de febrero, según cita CNN.
- Según el Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales, Estados Unidos tenía alrededor de 2.200 misiles Patriot (de las dos variantes más modernizadas de la plataforma) y 452 misiles THAAD en su arsenal antes de que estallara el conflicto.

Los misiles THAAD son un sistema móvil de defensa antibalística utilizado por el Ejército de Estados Unidos desde 2008 para proteger áreas extensas de misiles balísticos enemigos.
La guerra en Irán agrava el desgaste
No es la primera vez que trasciende la preocupación de expertos y militares por el elevado coste de la guerra en Irán.
El pasado mes de marzo ya se desveló la alarma en el Pentágono por el uso excesivo de misiles Tomahawk, más de 850 misiles, en las primeras semanas del conflicto, por la escasez de este tipo de armamento.
La guerra en Irán se prolonga ya más de cinco meses y se ha convertido en una de las principales preocupaciones de la Administración del presidente Donald Trump.
Trump endurece el ultimátum a Teherán
Tras varios intentos fallidos de cerrar un acuerdo con Irán, Trump advirtió este lunes que las actuales negociaciones son la «última oportunidad» que tiene Teherán para firmar un «buen» pacto que ponga fin a la guerra.
«Estamos dialogando y lo hacemos a petición de Irán, con el respaldo de Arabia Saudí, Emiratos Árabes Unidos y Catar, además de otros países (…) Todos querían dar una última oportunidad a este proceso. Es una última oportunidad. Es la última ocasión que tiene (Irán) para firmar un buen documento», dijo Trump.
En conversación con periodistas en el Despacho Oval, el mandatario insistió en que «si esto no sucede, no habrá más oportunidades».
A pesar de que Estados Unidos e Irán firmaron el pasado 17 de junio un memorando de entendimiento para poner fin a la guerra y abrir un proceso de paz de dos meses.
Los ataques cruzados se reanudaron, lo que llevó a que Teherán declarara cerrado el estratégico estrecho de Ormuz y a que Trump ordenara reimponer el cerco naval a las costas de Irán.
La reducción de las reservas de misiles de Estados Unidos ocurre en medio de una creciente demanda de sistemas de defensa aérea por los conflictos en Irán, Ucrania y otras zonas estratégicas. Durante los últimos meses, Washington ha empleado y suministrado grandes cantidades de interceptores diseñados para destruir misiles balísticos, drones y otras amenazas aéreas.
Aunque CNN informó que el Ejército estadounidense habría consumido cerca del 80 % de sus interceptores THAAD, otras estimaciones presentan cifras diferentes.
El Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales (CSIS) calcula que las reservas de THAAD se han reducido al menos un 38 % desde el inicio de la guerra con Irán, mientras que el consumo de interceptores Patriot rondaría el 65 %.
Reuters señaló que estas estimaciones coinciden con datos internos citados por fuentes estadounidenses, aunque las cifras oficiales no han sido divulgadas públicamente.
