Washington. – El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó este lunes que Washington también exigirá una indemnización a Irán por los daños y muertes que, según sostiene, han provocado las acciones iraníes durante décadas.

La declaración se produjo después de que funcionarios iraníes plantearan que Estados Unidos debe compensar a Teherán por los daños ocasionados durante el reciente conflicto militar.

«Veo que representantes de la República Islámica de Irán están pidiendo una compensación por el daño causado durante el último conflicto militar de cinco meses”, escribió Trump en su plataforma Truth Social.

Trump llevará la exigencia a negociaciones

El mandatario calificó la exigencia iraní como una “idea interesante” y sostuvo que Estados Unidos presentará una demanda similar en las futuras negociaciones con Teherán.

Trump señaló, entre los hechos por los que Washington buscaría compensación, los ataques que atribuye a Irán y a grupos respaldados por ese país, así como las muertes y lesiones sufridas por ciudadanos estadounidenses durante distintos conflictos.

El presidente estadounidense aseguró que ya instruyó a sus representantes para que incluyan la exigencia de compensaciones “en cualquier y en todas las negociaciones futuras” con Irán.

Ormuz agrava la tensión con Irán

La disputa por las indemnizaciones se produce en medio de las tensiones por el estrecho de Ormuz, cuya navegación permanece restringida.

Irán ha planteado varias condiciones para permitir nuevamente el tránsito marítimo, entre ellas el fin de las acciones militares contra su territorio y sus aliados, el levantamiento de sanciones, la retirada de fuerzas estadounidenses de la zona y el pago de compensaciones por los daños sufridos durante el conflicto.

Teherán también exige la liberación de activos iraníes bloqueados y garantías de que Estados Unidos no volverá a amenazar militarmente al país.

Nuevas reglas iraníes para el tránsito

El Parlamento iraní aprobó, además, un proyecto de ley que establece nuevas reglas para el tránsito por el estrecho y contempla que ninguna embarcación pueda atravesarlo sin autorización iraní.

La disputa mantiene bajo presión las negociaciones entre ambos países y aumenta la incertidumbre sobre cuándo podrá normalizarse el tránsito por una de las principales rutas mundiales para el transporte de petróleo y gas.