Nueva York.- El petróleo intermedio de Texas (WTI, por sus siglas en inglés) cerró este jueves con una bajada del 2,4 %, hasta 81,25 dólares el barril.
La caída se produjo después de que la Agencia Internacional de Energía (AIE) rebajara su previsión sobre la demanda de crudo para lo que queda de año por el cierre del estrecho de Ormuz.
Al cierre de la sesión, los contratos de futuros del WTI para el mes de septiembre, los de referencia en Estados Unidos, restaron 2,02 dólares con respecto al cierre anterior.
Recorte de oferta y demanda mundial
La AIE ha revisado a la baja su previsión sobre la oferta mundial de petróleo para lo que queda de este año por el impacto de la reanudación de las hostilidades en julio entre Estados Unidos e Irán, que obstaculiza la circulación en el estrecho de Ormuz.
En su informe mensual sobre el mercado del petróleo, publicado el miércoles, la AIE también recorta sus proyecciones sobre la demanda de petróleo y productos petroleros para este año por el efecto que están teniendo en los consumidores los nuevos cierres del estrecho y el consiguiente aumento del precio del barril de crudo.
En concreto, prevé que la demanda de oro negro disminuya en 1,6 millones de barriles diarios este año, unos 510.000 más de lo previsto.
Reservas a la baja por Ormuz
Igualmente, subraya que la crisis en Oriente Medio ha reducido las reservas mundiales en 69 millones de barriles (mb) en julio y se han quedado en menos de 7.900 mb por primera vez desde abril de 2025. Por eso, hace hincapié en que hay que conseguir que ese paso estratégico se reabra lo más rápidamente posible.
El conflicto ha puesto a esta ruta en el centro de la discordia, ya que el paso libre permanece interrumpido desde mediados de julio, después de la ruptura de la tregua acordada por ambos países para alcanzar un acuerdo definitivo de paz y la reimposición del bloqueo naval estadounidense a las costas y puertos iraníes.
«El estrecho de Ormuz es uno de los puntos estratégicos más importantes para el mercado energético mundial. Esta vía marítima, situada entre Irán y Omán, conecta el golfo Pérsico con el golfo de Omán y el mar Arábigo».
Antes de la actual crisis, por esta ruta transitaba cerca de una quinta parte del suministro mundial de petróleo, lo que hace que cualquier interrupción tenga efectos directos sobre la disponibilidad y los precios internacionales del crudo.
La Administración de Información Energética de Estados Unidos (EIA) lo considera uno de los principales puntos críticos para el transporte mundial de petróleo.
- Las tensiones en la zona aumentaron después de que Estados Unidos e Israel iniciaran ataques contra Irán el 28 de febrero de 2026, dando paso a un conflicto que afectó el transporte marítimo y redujo considerablemente los flujos de petróleo procedentes del golfo Pérsico.
- Durante los meses siguientes se produjeron intentos de distensión, pero las hostilidades volvieron a intensificarse y el tráfico por Ormuz continuó limitado.