Redacción Internacional.- La detección de garrapatas infectadas con bacterias asociadas a la enfermedad de Lyme y otros patógenos en Carolina del Norte llevó a las autoridades sanitarias de Estados Unidos a reforzar la vigilancia en zonas donde estas infecciones no eran consideradas frecuentes.
El hallazgo, confirmado en agosto de 2026, también identificó otros microorganismos transmitidos por garrapatas, lo que aumenta la preocupación por la expansión de estos vectores hacia nuevas comunidades del sureste del país.
Casi 40 % de las garrapatas analizadas tenía la bacteria
Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) analizaron 373 garrapatas recolectadas en 22 propiedades residenciales de Biltmore Forest, Carolina del Norte, entre noviembre de 2024 y agosto de 2025.
El 76.9 % de los ejemplares correspondía a Ixodes scapularis, conocida como garrapata de patas negras y principal transmisora de la enfermedad de Lyme en humanos. Entre las garrapatas adultas analizadas, el 39.6 % dio positivo para Borrelia burgdorferi, la bacteria responsable de esta enfermedad.
Los investigadores también detectaron por primera vez en esa región Anaplasma phagocytophilum y Borrelia miyamotoi, dos patógenos que pueden provocar enfermedades con síntomas similares a los de una gripe.
El clima favorece la expansión
Los CDC relacionan la expansión de las garrapatas de patas negras con cambios ambientales y temperaturas más cálidas, además del desplazamiento de animales que funcionan como hospedadores, como ciervos, ratones y otros roedores.
La reducción de las heladas estacionales puede favorecer la supervivencia y reproducción de estos vectores, mientras que las zonas con abundante vegetación y corredores verdes también facilitan su desplazamiento hacia áreas residenciales.
Las autoridades advierten que más comunidades podrían quedar expuestas a enfermedades transmitidas por garrapatas si continúa la expansión geográfica de Ixodes scapularis.
¿Cuáles son los síntomas de la enfermedad de Lyme?
La enfermedad de Lyme puede comenzar con fiebre, dolor de cabeza, fatiga y una erupción conocida como eritema migratorio. Si no recibe tratamiento, puede provocar complicaciones neurológicas o cardíacas.
Uno de los principales desafíos es que sus síntomas pueden confundirse con los de otras enfermedades. Además, algunas pruebas pueden tardar semanas en detectar los anticuerpos asociados con la infección.
Por esta razón, los CDC recomiendan que los profesionales sanitarios consideren la posibilidad de enfermedad de Lyme y otras infecciones transmitidas por garrapatas, incluso cuando los pacientes viven en zonas donde estos padecimientos no eran habituales.
Estados Unidos refuerza la vigilancia
Las autoridades estadounidenses han intensificado las campañas de prevención, el monitoreo de garrapatas y la capacitación de profesionales de la salud. El Congreso también aprobó la Kay Hagan Tick Act, que contempla 150 millones de dólares durante cinco años para investigación, vigilancia y respuesta frente a enfermedades transmitidas por estos vectores.
Los CDC estiman que la enfermedad de Lyme afecta cada año a unas 500,000 personas en Estados Unidos, aunque los casos confirmados oficialmente son considerablemente menores.
Cómo prevenir las picaduras
Para reducir el riesgo de exposición, los CDC recomiendan:
- Usar ropa clara y de manga larga en áreas boscosas o con vegetación.
- Aplicar repelentes autorizados sobre la piel y la ropa.
- Revisar el cuerpo y las prendas después de realizar actividades al aire libre.
- Retirar las garrapatas adheridas lo antes posible con pinzas finas.
- Consultar a un médico ante síntomas sospechosos después de una posible exposición.
El hallazgo en Carolina del Norte refuerza la necesidad de detectar y tratar tempranamente estas infecciones, mientras las autoridades estudian cómo los cambios ambientales pueden modificar la distribución de las garrapatas en Estados Unidos.
