Anchorage. – Ocho personas murieron este jueves luego de que un avión contratado por el Ejército de Estados Unidos se estrellara en las proximidades de una instalación de radar de largo alcance en Cape Newenham, una zona remota del oeste de Alaska.
La aeronave, operada por una empresa civil bajo contrato con el Ejército, había despegado del Aeropuerto Internacional Ted Stevens de Anchorage con destino a la instalación militar, ubicada a unos 725 kilómetros al oeste de Anchorage.
A bordo viajaban dos pilotos y seis pasajeros, quienes fallecieron en el lugar del impacto, según informó Clint Johnson, responsable regional de Alaska de la Junta Nacional de Seguridad en el Transporte (NTSB).
Los equipos de emergencia que acudieron al lugar confirmaron que no hubo sobrevivientes. Las características aisladas del área complicaron las labores de acceso y respuesta tras el accidente.
Investigación de la NTSB en Alaska
La NTSB asumió la investigación para determinar qué provocó el desplome, ocurrido alrededor de las 12:15 de la tarde del jueves, de acuerdo con la Administración Federal de Aviación (FAA).
Hasta el momento, las autoridades no han informado qué factores pudieron contribuir al accidente ni han establecido si las condiciones meteorológicas, una falla mecánica u otras circunstancias estuvieron relacionadas con el siniestro.
El Ejército tampoco ha revelado detalles sobre la misión específica que cumplían los ocupantes de la aeronave, aunque confirmó que el vuelo estaba relacionado con operaciones de apoyo a la instalación militar.
El teniente general Robert Davis, comandante del Alaskan Command, expresó sus condolencias a los familiares y compañeros de las víctimas y agradeció la labor de los equipos de búsqueda y recuperación.
Las autoridades militares indicaron que trabajan en la identificación de los fallecidos y que sus nombres serán divulgados después de notificar a sus familiares.
Cape Newenham y apoyo aéreo militar
El accidente ocurrió cerca de Cape Newenham Long Range Radar Site, parte de la red de instalaciones utilizadas para la vigilancia del espacio aéreo en Alaska.
Por su ubicación remota, estas instalaciones dependen en buena medida de vuelos contratados para transportar personal, suministros y otros recursos necesarios para mantener sus operaciones.
La investigación deberá establecer ahora las circunstancias que llevaron al avión a estrellarse y determinar si existieron fallos técnicos, operativos o de otra naturaleza antes del impacto.
