Redacción Internacional.- Khalid Sheikh Mohammed, acusado por Estados Unidos de ser el principal arquitecto de los atentados del 11 de septiembre de 2001, será llevado a juicio el 5 de junio de 2028 ante una comisión militar en la base naval estadounidense de Guantánamo, Cuba.
El juez militar Michael Schrama, teniente coronel de la Fuerza Aérea, fijó la fecha este miércoles 26 de agosto, 18 meses después de enero de 2027, fecha que había sido propuesta por los fiscales. El tiempo adicional será utilizado para resolver disputas previas al juicio, entre ellas cuáles pruebas podrán ser admitidas.
Mohammed, detenido en Pakistán en 2003 y recluido en Guantánamo desde 2006, enfrentará el proceso junto a Walid bin Attash, Ali Abdul Aziz Ali y Mustafa Ahmed al-Hawsawi, también señalados por su presunta participación en la planificación de los ataques.
Un proceso marcado por años de retrasos
Los acusados enfrentan cargos por los atentados que el 11 de septiembre de 2001 dejaron 2,977 víctimas mortales tras el secuestro de cuatro aviones comerciales. Dos aeronaves fueron impactadas contra las Torres Gemelas del World Trade Center, otra contra el Pentágono y una cuarta cayó en Pensilvania.
El proceso judicial se ha prolongado durante años debido, entre otros factores, a las disputas sobre la admisibilidad de pruebas y al tratamiento que recibieron los acusados mientras estuvieron bajo custodia de la CIA. Mohammed fue sometido a técnicas de interrogatorio como el ahogamiento simulado, un asunto que ha ocupado parte importante de los litigios previos al juicio.
Schrama es el quinto juez que ha asumido el caso desde que los acusados fueron procesados formalmente en 2012. Ya se había establecido una fecha de juicio para 2021, pero posteriormente fue cancelada.
Fracasó acuerdo que evitaba pena de muerte
En 2024, Mohammed y otros dos acusados alcanzaron acuerdos para declararse culpables a cambio de que se eliminara la posibilidad de imponerles la pena de muerte. Los pactos contemplaban condenas de cadena perpetua.
Sin embargo, el entonces secretario de Defensa estadounidense, Lloyd Austin, intervino para retirar esos acuerdos pocos días después de que fueran anunciados. La controversia continuó en los tribunales hasta que una corte federal de apelaciones respaldó la posibilidad de bloquear los pactos.
Con la fijación del 5 de junio de 2028, el caso avanzará hacia un juicio casi 27 años después de los atentados, en uno de los procesos más prolongados y complejos derivados de los ataques del 11-S.
