Washington, 28 ago (EFE).- El presidente de la Reserva Federal de EE.UU., Kevin Warsh, avisó en Jackson Hole de que el banco puede actuar si la inflación no avanza con claridad hacia el objetivo del 2 % y anunció que eliminará la orientación futura sobre tipos para no condicionar a los mercados.

Warsh, el primero como presidente de la Fed en este encuentro anual, inauguró la segunda jornada del foro, centrado este año en la innovación financiera, la tokenización y las ‘stablecoins’. Durante su realización se abordaron oportunidades y riesgos del creciente uso de los activos digitales, que pueden elevar la vulnerabilidad y desafiar la soberanía monetaria.

La jefa del Banco Central Europeo (BCE), Christine Lagarde, y el jefe del Banco de Japón, Kazuo Ueda, fueron dos de las ausencias destacadas de la cita, en la que la directora del Fondo Monetario Internacional (FMI), Kristalina Georgieva, resaltó las ventajas de la tokenización y las ‘stablecoins’, al tiempo que advirtió de mayor contagio ante riesgos financieros.

El encuentro, organizado por el Banco de la Reserva Federal de Kansas City y que concluye mañana sábado, congrega a jefes de política monetaria en un idílico paraje en las montañas de Wyoming, que acuden anualmente en busca de señales durante un mes de agosto en el que la Fed no decide sobre los tipos.

Warsh cambia la guía sobre tipos

Warsh, que apenas ahondó en la tokenización financiera, pretende abandonar las guías de evolución futura de los tipos de interés (‘forward guidance’, en inglés), al considerar que la medida genera problemas en los mercados que acaban afectando a la población.

No debemos permitir un régimen en el que los participantes en los mercados estén mirando principalmente a la Fed para su próxima operación de mercado», dijo.

Inflación aún cerca del 3 %

Además, admitió que, aunque «los datos de la inflación del PCE y el IPC del verano son mejores de lo esperado, no nos aclaran que las tendencias de fondos han mejorado de manera significativa», ante lo que no descartó tomar medidas.

Estamos comprometidos con una disciplina, no con una decisión», aseguró, y no ocultó su preocupación sobre las cifras de inflación que, aunque se han moderado, se mantienen en el entorno del 3 % y no del 2 %, mientras que el presidente estadounidense, Donald Trump, sigue presionando para que el precio del dinero baje.

Debemos tener claro que la inflación está moviéndose a nuestro objetivo de manera clara y a una velocidad suficiente. Si no es así, tendremos trabajo que hacer; ese es nuestro mandato y nuestra responsabilidad», añadió.