SANTO DOMINGO.- El aumento de precios a escala mundial y el riesgo de escasez de productos alimenticios obligan al país a trazarse una estrategia de producción retornando la mirada al campo. 

En medio de la Pandemia del COVID-19 que sigue cobrando vidas y trastocando la normalidad, ahora nos llega un nuevo impacto: “aumentos de precios y escalas mundial”, el fenómeno que también toca a la República Dominicana en lo que se denomina una inflación desbordada, se siente mayormente en productos alimentarios masivos. 

Siempre se ha dicho que no hay peor impuesto que la inflación desbordada, sobre todo cuando toca aquellos rubros que más demandan los pobres. Los commodities, las materias primas se disparan hacia arriba como consecuencia de la disminución de la producción.