Exigen creación de protocolo policial para evitar muertes como la de David de los Santos

Como un acto de barbarie y tortura calificaron abogados el arresto irregular del joven  David de los Santos, que fue revelado en el programa de investigación.

SANTO DOMINGO.- Tras las revelaciones de El Informe sobre el cúmulo de irregularidades cometidas por agentes de seguridad de Ágora Mall, personal médico y agentes policiales que llevaron a la muerte a golpes de David de los Santos mientras permanecía ilegalmente bajo custodia, juristas y diversos sectores exigen no sólo justicia y reformas y destituciones en la Policía, sino la creación de protocolos para que los miembros de la institución sepan actuar frente a persona que muestren algún tipo de inestabilidad.

Como un acto de barbarie y tortura calificaron abogados el arresto irregular del joven  David de los Santos, que fue revelado en el programa de investigación. Aseveraron que por haberlo detenido en la plaza comercial donde se encontraba de forma ilegal y por  permitir que fuera golpeado en la celda del destacamento Naco, deben haber consecuencias en el cuerpo policial y autoridades superiores.

De su lado, el ex general de la Policía Nacional, Juan Tomás Taveras, criticó este martes que ante los casos de supuestos excesos y negligencias por parte de los agentes policiales ocurridos recientemente, solo se pida asumir las consecuencias al director de la uniformada.

De acuerdo con lo revelado en el programa «El Informe»,  la posición oficial de la policía en torno a De los Santos pasó de ser a que las heridas se las había causado él mismo a que fueron causadas por otros reclusos dentro de la celda en la que fue detenido.

La investigación de la periodista Alicia Ortega detalla además que el reporte inicial indicaba que el joven profesor de educación física había sido detenido por robo, versión que cambió por «mal comportamiento en una de las tiendas del centro comercial.

Los abogados consultados señalaron además que la muerte de David de los Santos bajo custodia policial disminuye la confianza de la población en la uniformada.