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Fe y Vida: “Los planes de Dios”

Un cordial saludo a todos mis queridos lectores.

En mi país hay un refrán que dice: Una cosa piensa el borracho y otra el bodeguero. Eso traduce que una cosa piensa el que está tomando y otra el que le está sirviendo los tragos. No importa cuales son nuestros planes, Dios tiene preparado su plan para nosotros, por eso nunca me canso de repetir que si queremos ver a Dios reírse, contémosle nuestros planes, pues la mayoría de las veces los planes de Dios no son los nuestros, pero recordemos que Dios nunca se equivoca en los planes que El tiene preparado para nosotros…

Quiero contarles una historia que llego a mis manos hace unos días y dice así: “Había una vez tres árboles en la colina de un bosque. Hablaban acerca de sus sueños y esperanzas. El primero dijo: Algún día seré un cofre de tesoros, Estaré lleno de oro, plata y piedras preciosas. Estaré decorado con labrados artísticos y tallados finos; todos verán mi belleza. El segundo árbol dijo: Algún día seré una poderosa embarcación. Llevare a los más grandes reinas y reyes a través de los océanos, e iré a todos los rincones del mundo. Todos se sentirán seguros por mi fortaleza, fuerza y mi poderoso casco. Finalmente el tercer árbol dijo: Yo quiero crecer para ser el más recto y grande de todos los árboles en el bosque. La gente me vera en la cima de la colina, mirara mis poderosas ramas y pensaran en el Dios de los cielos, y cuan cerca estoy de alcanzarlo, seré el más grande de todos los árboles del bosque y la gente siempre me recordara.

Después de unos años de que los arboles oraban para que sus sueños se convirtieran en realidad, un grupo de leñadores vino donde estaban los árboles. Cuando uno vio al primer árbol dijo: Este parece un árbol fuerte, creo que podría vender su madera a un carpintero, y comenzó a cortarlo. El árbol estaba muy feliz debido a que sabía que el carpintero podría convertirlo en un cofre para tesoros.

El otro leñador dijo mientras observaba al segundo árbol: Parece un árbol fuerte, creo que podré vender al carpintero del puerto. El segundo árbol se puso muy feliz porque sabía que estaba en camino a convertirse en una poderosa embarcación.

El último leñador se acerco al tercer árbol; este estaba muy asustado, pues sabía que si lo cortaban, su sueño nunca se volvería realidad. El leñador dijo entonces: No necesito nada especial del árbol que corte, así que tomare este. Y corto al tercer árbol,

Cuando el primer árbol llego donde el carpintero, fue convertido en un cajón de comida para animales, y fue puesto en un portal y llenado con paja. Se sintió muy mal, pues eso no era por lo que tanto había orado,

El segundo árbol fue convertido en una pequeña balsa de pesca, ni siquiera lo suficientemente grande para navegar en el mar, y fue puesto en un lago. Y vio como sus sueños de ser una gran embarcación cargando reyes había llegado a su final.

El tercer árbol fue cortado en largas y pesadas tablas y dejado en la oscuridad de una bodega. Años más tarde, los árboles olvidaron sus sueños y esperanzar por las que tanto habían orado.

Entonces un día un hombre y una mujer llegaron al portal. Ella dio a luz un hijo, y lo coloco en la paja que había dentro del cajón en que fue trasformado el primer árbol. El hombre deseaba haber podido tener una cuna para su bebe, pero este cajón debería serlo. El árbol sintió la importancia de este acontecimiento y supo que había contenido el más grande tesoro de la historia.

Años más tarde, un grupo de hombre entraron en la balsa en la cual habían convertido al segundo árbol. Uno de ellos estaba cansado y se durmió en la barca. Mientras ellos estaban en el agua una gran tormenta se desato y el árbol pensó que no sería lo suficientemente fuerte para salvar a los hombres. Los hombres despertaron al que dormía, este se levanto y dijo con voz potente: ¡Calma! Quédate quieto, y la tormenta y las olas se detuvieron. En ese momento el segundo árbol se dio cuenta de que había llevado al Rey de Reyes y Señor de Señores.

Finalmente, un tiempo después alguien vino y tomo al tercer árbol convertido en tablas. Fue cargado por las calles el mismo tiempo que la gente escupía y golpeaba al Hombre que lo cargaba. Se detuvieron en una pequeña colina y el Hombre fue clavado al árbol y levantado para morir en la cima de la colina. Cuando llego el Domingo, el tercer árbol se dio cuenta de que él fue lo suficientemente fuerte para permanecer erguido en la cima de la colina, y estar tan cerca de Dios como nunca, porque Jesús había sido crucificado en el. Y desde ese momento, la gente siempre lo iba a recordar.

Cuando parece que las cosas no van de acuerdo a nuestros planes, bebemos saber que siempre Dios tiene un plan para nosotros. Si ponemos la confianza en Él, el nos dará grandes regalos a su tiempo. Recordemos que cada árbol obtuvo lo que pidió, solo que no en la forma en que pensaban, No siempre sabemos lo que Dios planea para nosotros. Solo sabemos que: Sus caminos muchas veces no son nuestros caminos pero…piensa que sus caminos siempre son los mejores.

Termino con este pedazo del Salmo 104, Verso 24 que dice así: “Señor, qué numerosas son tus obras. Todas las hiciste con sabiduría. La tierra está llena de tus maravillas”.

Hasta la próxima y muchas bendiciones para todos.

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