Hospital regional doctor Antonio Musa de San Pedro de Macorís

Hospital regional doctor Antonio Musa de San Pedro de Macorís

SAN FRANCISCO DE MACORÍS, República Dominicana.- Tras realizar las investigaciones donde un menor murió y su hermano resulto herido en varias partes del cuerpo cuando fueron agredidos por la pareja de su madre, a quien buscaba para asesinarla y al no hallarla arremetió contra los niños, en un hecho ocurrido en el sector Cristo Rey de San Francisco de Macorís, la fiscalía informo que solicitara 30 años de prisión.

El agresor identificado como el comerciante Jesús Ramón Taveras Betances, de 52 años residente del sector San Martín, la emprendió a tiros contra los hijos de su  ex pareja Carmen Hernández Ortega de 3, 11 y 16 años muriendo minutos después mientras recibía atenciones médicas el menor de 11 años Luis José Disla Hernández.

Según nuestro corresponsal, Miguel Montilla, el infante de tres años fue herido de gravedad y el jovencito de 16 pudo salvarse tras resguardarse en el baño de la casa.

Suscribete al newsletter de Noticias SIN

El niño de tres años que permanece con vida está recluido en la Unidad de Reanimación Cárdio Pulmonar del Hospital Regional Universitario San Vicente de Paúl, donde fue sometido a una cirugía, presentado más de media docena de impactos de bala.

Ante el sangriento hecho el fiscal titular de la provincia Duarte  Regis Victorio Reyes, al momento del levantamiento de la escena del crimen manifestó ¨que solicitaran la pena máxima para el agresor, calificando el hecho como lamentable¨

Juan Carlos Lora, hermano de la madre de los niños, informó que «en más de ocho oportunidades  Carmen, asistió a la fiscalía en busca de una orden de alejamiento, pero este nunca fue detenido».

«Él decía que era un jefe, que no caería preso, la mataría a ella y nada pasaría, ese hombre es un cobarde, espero que la justicia actúe, ya que no previnieron este hecho» dijo Lora.

El hecho ocurrió en la residencia de la madre en la calle principal esquina E del sector Cristo Rey, supuestamente por celos, el agresor se entregó a la policía horas más tarde.