El gobernador de Illinois, J.B. Pritzker, denunció que recibió un ultimátum de la Casa Blanca sobre el despliegue, con la amenaza de federalizar a 300 miembros de la Guardia Nacional del estado.
«Esta mañana, el Departamento de Guerra de la Administración Trump me dio un ultimátum: convoquen a sus tropas o lo haremos nosotros», explicó el gobernador demócrata.
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Gobernadores bajo presión
Pritzker calificó la acción de “absolutamente indignante y antiestadounidense”, al exigirle que enviara tropas militares contra su voluntad dentro de sus propias fronteras.
La tensión por las redadas migratorias desplegadas en Chicago y alrededores ha ido en aumento durante las últimas semanas, con protestas airadas que han sido reprimidas, en su mayoría, con gases lacrimógenos y arrestos de ciudadanos estadounidenses.
Este sábado, la secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, denunció en su cuenta de X que los agentes federales están siendo blanco de “violentos” ataques.
Escalada en múltiples ciudades
Una ciudadana estadounidense fue baleada hoy en Chicago por agentes migratorios, tras supuestamente apuntarles con un arma.
La situación también es tensa en la ciudad de Portland (Oregón), donde manifestantes llevan días protestando frente a las instalaciones del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE).
La Casa Blanca espera la decisión de un juez federal, que este viernes escuchó los argumentos para aprobar el despliegue de al menos 200 soldados de la Guardia Nacional en Portland.
El sábado pasado, Trump anunció su decisión de desplegar tropas y autorizó el uso de la «fuerza total» en Portland, ciudad que, según él, está “devastada por la guerra” y bajo el asedio de Antifa.
Trump también ha ordenado despliegues en otras ciudades como Los Ángeles (California), Washington D.C. y Memphis (Tennessee), aumentando así la presencia militar y de fuerzas federales en ciudades gobernadas por demócratas.
