Hasta la autopsia me negaron

“!Ay mi hija, ay!, me la dejaron desangrar

¡Ay mi hija, ay!, me la dejaron desangrar.

“!Ay, mi hija, ay!, si tanto se lo pedí, sálvenme mi chiquita, sálvenmela.

¡Ay, mi hija, ay!, les rogué a los médicos que hicieran una excepción,

¡Ay, mi hija, ay!, me cerraron las puertas, no me quisieron oír.

“!Ay mi hija, ay!, me la dejaron desangrar.

“¡Ay, mi hija ay!, mi niña quería vivir,  mi niña quería soñar.

¡Ay, mi hija, ay!,  ya no soy nada.

¡Ay, mi hija, ay!, mi razón de vivir

¡Ay, mi hija ay!, mi hija ha muerto.

“!Ay mi hija, ay!, me la dejaron desangrar

¡Ay mi hija, ay!, me la dejaron desangrar.

“!Ay , mi hija, ay!, ¿por qué tardaron en darle  tratamiento?

¡Ay mi hija, ay!, si sabían que la quimio provocaría un aborto.  ¿por qué no la programaron?.

“!Ay mi hija, ay!, me la dejaron desangrar

¡Ay mi hija, ay!, me la dejaron desangrar.

“!Ay, mi hija ay!, hasta la autopsia me negaron.

¡Ay , mi hija, ay!,  mi chiquita, me la dejaron morir.

¡Ay, mi hija, ay! Dios no puede querer esto para ti.

¡Ay, mi hija ay!, dicen que murió de cáncer, yo no  sé por qué murió.

“¡Ay mi hija, ay!, me la dejaron desangrar

¡Ay mi hija, ay!, me la dejaron desangrar”.

¿Quién sé atreve a mirar está madre a los ojos?