Santo Domingo.– En los comercios dedicados a la venta y confección de cabello, donde tradicionalmente predominan mujeres trabajadoras, también emergen historias de hombres que han hecho de este oficio su principal sustento. Entre ellos están Ruddy, un ex camionero que dejó la carretera para dedicarse por completo a la confección de pelucas, y Titi, un joven creador de pelucas que trabaja junto a su madre, Glori.
También destaca José Javier Mato, conocido como «El cubano del pelo», dueño del Centro de Pelo El Cubano, quien asegura que en diciembre, debido a la alta demanda, su negocio abre desde las 6 de la mañana y sin hora fija de cierre.
José Javier Mato explica que su establecimiento recibe clientas durante todo el año, pero en diciembre la demanda se multiplica.
Sostiene que no aumentan los precios en diciembre y que incluso durante el Black Friday mantuvieron ofertas sin modificar su lista oficial. Las extensiones se venden por catálogo, y muchas clientas realizan sus pedidos por teléfono para recibirlos mediante delivery.
Los precios del cabello cubano humano grado A van desde 2,100 pesos en el número 10 hasta 4,600 pesos en el número 28.
Ruddy Reyes llegó a este oficio hace casi diez años, luego de trabajar como camionero y vendedor. Hoy confecciona cabello y pelucas junto a su madre, Aurelina. «Ella fue la que me sacó de los camiones», asegura.
Relata que a Aurelina le han pedido «30 mil, 35 mil y hasta 60 mil pesos por una cabeza de cabello«, y que los cabellos más costosos suelen ser los primeros en venderse por su alta calidad.
Titi, quien confecciona pelucas junto a su madre, afirma que los precios de elaboración «son elevados», pero detalla que en diciembre cobra 3,500 pesos, mientras que durante el año cuesta 4,500 pesos. Señala que su estrategia es bajar el precio en la temporada navideña «para que venga la gente con más gusto».