Moscú.– El ministro de Exteriores húngaro, Péter Szijjártó, insistió hoy en que una posible cumbre para un acuerdo en Ucrania entre los presidentes ruso, Vladímir Putin, y estadounidense, Donald Trump, sólo se celebraría en Budapest.

«No hay duda alguna de que si hay una cumbre de paz, sin lugar a dudas, se celebrará en Budapest«, dijo tras reunirse con su colega ruso, Serguéi Lavrov, en Minsk, la capital de Bielorrusia, donde ambos participaron en la III Conferencia Internacional de Seguridad Eurasiática.

Al respecto, la Cancillería rusa destacó en un comunicado que «los socios húngaros confirmaron su disposición a ofrecer un lugar para los contactos ruso-estadounidenses«.

Trump decidió la pasada semana cancelar la cumbre, que aún no tenía fecha, debido a la negativa del Kremlin a un cese de las hostilidades como condición para la reanudación de las negociaciones de paz en Ucrania.

A su vez, Szijjártó y Lavrov subrayaron «la importancia de que se respeten los derechos de las minorías, incluidas las religiosas y lingüísticas, que son sistemáticamente aplastadas por el régimen de Kiev», añade la nota oficial.

Agrega que ambos diplomáticos abordaron la cooperación energética, tras lo que el ministro húngaro aseguró que «continuamos haciendo todo lo posible para garantizar la seguridad de los suministros energéticos a nuestro país».

Rusia dispuesta a cooperar

«Rusia está dispuesta a la necesaria cooperación para ello. Y abordaremos la próxima semana con los estadounidenses las cuestiones vinculadas con estos asuntos», dijo.

El primer ministro húngaro, Viktor Orbán, abordará la próxima semana en Washington con Trump las sanciones adoptadas por Washington contra las dos mayores petroleras rusas -Lukoil y Rosneft-, informó en Facebook el director político del jefe de Gobierno, Balázs Orbán.

Hungría importa de Rusia el 65 % del petróleo y el 85 % del gas que consume, por lo que se opone rotundamente a las sanciones que puedan afectar a estos suministros.

Los países de la Unión Europea respaldaron el pasado 20 de octubre, con la oposición de Eslovaquia y Hungría, la propuesta de la Comisión Europea para adelantar a 2028 la desconexión de las importaciones de hidrocarburos rusos, normativa que aún tendrá que negociarse con el Parlamento Europeo.