Iglesia Católica llama a rediseñar políticas públicas que afectan el Medio Ambiente

Durante su intervención, criticó la lógica económica que prioriza la rentabilidad por encima del bienestar ambiental, señalando que las políticas públicas actuales han sido cómplices del daño ecológico.

SANTO DOMINGO -.– SANTO DOMINGO. - Durante el tradicional Sermón de las Siete Palabras celebrado este Viernes Santo, la Primera Palabra pronunciada desde el púlpito de la Catedral Primada de América estuvo cargada de una profunda reflexión ecológica y un fuerte llamado a la acción estatal. La frase evangélica “Padre, perdónalos, porque no saben lo que hacen” (Lc 23,34) fue leída y comentada por el sacerdote Lorenzo Vargas, quien denunció el impacto destructivo de las actuales políticas económicas sobre el medio ambiente dominicano.

El sacerdote recordó que, al igual que Jesús en la crúz perdonaba a quienes lo crucificaban sin comprender del todo sus actos, hoy día muchos ciudadanos colaboran de manera inconsciente con el deterioro ecológico. Sin embargo, subrayó que hay actores con pleno conocimiento de las consecuencias de sus decisiones: grandes corporaciones y estructuras de poder que, según dijo, “saben muy bien lo que hacen”.

Durante su intervención, criticó la lógica económica que prioriza la rentabilidad por encima del bienestar ambiental, señalando que las políticas públicas actuales han sido cómplices del daño ecológico. Ejemplificó con casos locales como los conflictos mineros en Cuance, San Juan y Cotuí, donde, según afirmó, el Estado ha favorecido intereses empresariales por encima de la protección de los recursos naturales.

“El país necesita un rediseño urgente de sus políticas públicas en materia ambiental”.

“No se trata de hacer minería donde sale más barato, sino donde sea ambientalmente viable. El Estado debe sentarse primero con las comunidades, no con las empresas”.

El sermón también cuestionó el discurso del "hombre verde", al que se le atribuye la responsabilidad del cambio climático mientras se mantiene en la sombra a los verdaderos responsables: un reducido grupo de corporaciones responsables del 71% de los gases de efecto invernadero a nivel mundial.

Además el sacerdote abogó por la educación ambiental como eje central de las políticas del siglo XXI y pidió un gobierno con la voluntad política necesaria para recuperar los ríos Ozama e Isabela, y convertirlos en orgullo nacional.

“Jesús pedía perdón por quienes no sabían lo que hacían, pero no pidió por los que sabían muy bien. A esos, les toca arrepentirse y cambiar el rumbo”.