Tras el rechazo a las objeciones presentadas por dos de las empresas oferentes y la firma del contrato definitivo, la Comisión de Licitación de la Junta Central Electoral detalla en que basó su decisión.
La comisión de licitación acepta que en el renglón del capturador de huellas eligieron la oferta más costosa. Sin embargo, defienden la decisión alegando que es el único equipo que diferencia un dedo de una persona viva al de una muerta, y que puede bloquear a quienes se hayan hecho cirugías para cambiar las huellas o a quienes utilicen plantillas para tratar de falsearlas.
Entretanto, esta tarde recibimos un nuevo documento que demuestra que en enero pasado el magistrado José Ángel Aquino fue el primero en oponerse al pliego de condiciones para la selección de las empresas que se encargarán de suplir los equipos, materiales y servicios para la impresión de la nueva cédula.