En la era digital, donde la información fluye a velocidades vertiginosas y las opiniones se forman con un simple clic, el internet y las redes sociales han emergido como el quinto poder en las elecciones. En México, este fenómeno no solo es visible, sino decisivo. Con el 83.2% de la población teniendo acceso a internet, es evidente que la arena política ha encontrado un nuevo campo de batalla: las redes sociales.

Según los datos recientes, 90.20 millones de mexicanos están activos en redes sociales, dedicando un promedio de 45 horas trimestrales a TikTok, 21 horas a YouTube, 10 horas a Instagram y más de 4 horas a X. Esta dedicación no es simplemente ocio; se traduce en un poder de influencia que puede determinar el rumbo político del país.