Santo Domingo.– Resulta indignante que ahora Santiago Hazim invoque la salud como escudo cuando, según las evidencias, saqueó la salud de miles. Pedir consideraciones médicas sin peritaje es una burla a los afiliados que vieron recursos desaparecer. Quien dirigió una red que drenó más de 15 mil millones del SeNaSa no puede victimizarse. La justicia debe ser firme: gravedad del daño, responsabilidad pública y respeto al derecho colectivo a la salud, sin privilegios ni excusas oportunistas tardías.