Ciudad de México.– Migrantes, refugiados y solicitantes de asilo enfrentan distintas barreras para acceder al sistema financiero formal en México, reveló el ‘Informe de Cultura Financiera: Inclusión y Remesas en el Noreste de México’.

A pesar de las limitantes, «existen áreas de oportunidad en el ecosistema financiero para garantizar un acceso efectivo a servicios bancarios para estas personas», señaló el documento publicado este jueves.

Pese a las experiencias de rechazo que las personas migrantes y refugiadas enfrentan al intentar acceder a servicios bancarios, el estudio reveló una percepción mayoritariamente positiva hacia el sistema financiero mexicano y que cerca de un 60 % de las personas encuestadas lo calificó como «bueno o excelente».

El reporte subrayó que la inclusión no depende solo del interés de las personas en movilidad, «sino de la apertura y adaptación de los mecanismos institucionales«.

Solicitudes

México ha visto un aumento en los últimos años de las solicitudes de asilo: más de ochenta mil al cierre de 2024, de acuerdo con la Comisión Mexicana de Ayuda a Refugiados (COMAR) y la Agencia de la ONU para los Refugiados (ACNUR).

Entre los hallazgos del estudio, se apuntó que el 65 % corresponde a personas refugiadas, el 50 % son mujeres, la edad promedio es de 36 años y los países de mayor procedencia son Honduras (29 %), Haití (20 %), Venezuela (19 %) y Cuba (15 %).

De acuerdo con el reporte, el 51% de personas migrantes, en movilidad, solicitantes de asilo y refugiadas, no tiene cuenta bancaria en México; y el 79% señala el uso de efectivo como la forma principal para realizar pagos.

Por otra parte, las remesas se identificaron como un pilar económico para las familias y comunidades de origen, «pero su potencial para el desarrollo se ve limitado por la exclusión financiera: gran parte del dinero se envía por canales informales, lo que implica mayores costos y riesgos», indicó el estudio.

El informe destaca la necesidad de que el «sector bancario adapte sus procesos a los documentos migratorios válidos», como la Tarjeta de Visitante por Razones Humanitarias, para reducir desigualdades, fortalecer la autonomía económica de las personas en movilidad y maximizar el impacto positivo de las remesas.

Además de analizar diversos aspectos relacionados con la cultura financiera de este segmento de la población para conocer sus prácticas financieras -como son los hábitos de ahorro, los métodos de pago que utilizan y su nivel de acceso a productos financieros- lo que permite el informe es identificar brechas y diseñar estrategias más eficaces para su integración económica y social.