Cuando surgió, la nueva isla era circular, de unos 200 metros de diámetro. Pocos días después había cobrado una forma alargada, de 400 metros de largo por 200 de ancho. Y desde entonces volvió a redondearse y tiene actualmente una dimensión de 450 metros por 500. Es la primera vez en 40 años que ocurre un fenómeno de este tipo en la zona meridional de Japón.
La nueva isla parecía destinada a ser sumergida por las olas, pero ahora tiene fuertes posibilidades de permanecer en la superficie.