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Jordan, nadie bailó como tú

Jordan, nadie bailó como tú
Jordan, nadie bailó como tú

Quizás no por estadísticas, tampoco por campeonatos, pero conseguiste ser el bailador que más inspiraste a la danza del Baloncesto

SANTO DOMINGO.- Este domingo finalizó el documental deportivo más visto de los últimos tiempos, The Last Dance o el Último baile; una serie de 10 capítulos producidos y presentados por ESPN y Netflix donde nos regresan a la década de los 90 para vivir una de las épocas más recordadas en la NBA.

Una dinastía de los Bulls de Chicago que ganó 6 títulos de campeones de la liga en la citada década, de seis finales disputadas (1991, 1992, 1993, 1996, 1997 y 1998) todas comandadas por quienes muchos llaman su “Su Majestad” Michael Jordan.
Jordan encontró un equipo de los Bulls que nunca había disputado una final de la liga más exigente del mundo, y la colocó en un lugar especial en el Olimpo del Baloncesto.

Pero la grandeza de Jordan no viene de sus títulos, de hecho Jordan consiguió 6, pero comparados con jugadores como Bill Russel (13) dos como dirigente, Sam Jones (10) Tom Heinsohn (8) Tom Sanders (8) John Havlicek (8) Robert Horry (7) y Frank Ramsay (7) ganaron más títulos que el.

Russel, Heinsohn, Sanders, y Havlicek fueron parte de la dinastía de los celtics que lo ganó todo en la década de los 60.
Así que nos queda claro que cuando mucha gente asocia a Jordan a la grandeza , no es necesariamente por sus coronas de campeón.

Fue algo más y mucha gente lo sabe, Fue su espíritu competitivo que lo colocó por encima de los más grandes del juego.

Fue la manera en que enfrentaba a sus oponentes, aveces creando argumentos irrisorios para motivarse y superar los obstáculos.

La intensidad en su juego llevaba a Su Majestad a no tener compasión ante ningún rival. Incluso era capaz de mentirles a sus compañeros para inventar una rivalidad y motivarse, como sucedió con LaBradford Smith, un jugador de Washington Wizards que osó imponerle condiciones en un cruce en 1993. Jordan simuló que su rival le había faltado el respeto para doblegarlo en el siguiente cara a cara.

Fue su gen de matador en los momentos más apremiantes del juego, sobre todo cuando era bien defendido.
Fue su increíble capacidad para mantener una marca (Nike y Air Jordan) para que siga en la mente de los más jóvenes,casi 20 años después de su retiro.

Fue su hambre de ganar que lo convirtió en el mejor bailador de este deporte.

La mayoría de los que nos interesa el deporte, ( Baloncesto) le damos mucha importancia a la estadísticas, pero he decidido escribir poco de ellas en este artículo porque ya bastante se ha escrito al respecto y sería volver a caer en la eterna discusión de quien ha sido el mejor en la historia, pero dejare esto por aquí

Michael Jordan fue uno de los mejores anotadores que haya visto la NBA en su historia, lo sabe prácticamente cualquier seguidor de la liga. No hay demasiado para debatir al respecto: aparece primero en términos de promedio de carrera (30,1 puntos), además de haber liderado la competencia en unidades durante 10 campañas.

De hecho, las únicas cinco campañas en las que no fue el máximo anotador de la liga, tienen todas un asterisco: su año de novato (1984-1985), cuando se lesionó y Chicago lo utilizó con una restricción de minutos (1985-1986), la vuelta tras el primer retiro (1994-1995) y los dos torneos en Washington (2001-2002 y 2002-2003).

La serie The Last Dance en sus últimos dos capítulos nos mostró lo que tuvo que batallar Jordan para vencer a los Indiana Pacers de Regie Miller en la final de la conferencia del este en el 1997 y sus agotadoras finales ante los Utah Jass en el 1997 y 1998.
No era el Jordan explosivo de principios de los 90, pero seguía siendo el jugador que quería ganar a todo costo y se las arregló junto a Pipen, Rodman y Kerr para comandar un equipo que ganó los campeonatos del 96, 97 y 98.

Se convirtió en una figura global, que esencialmente puso a la liga en el mapa internacional. Su aporte fue mucho más allá de la cancha y lo hizo con una gracia y un espíritu competitivo que todos recordamos al día de hoy.

Una de mis frases del documental:

“Cuando la gente vea esto, dirán, ‘No era realmente un buen tipo. Podría haber sido un tirano’, dice Jordan al final del Episodio 7.

“Bueno, ese eres tú – porque nunca has ganado nada. Yo quería ganar”.

Fue esa aptitud lo que le dió lo mejor al jugador, esa misma le trajo sus problemas.

Porque siempre bailaste bien en la cancha sin importar tu pareja (oponente) , Porque fuiste el más aplaudido después de terminar la fiesta. Y te mantuviste en pie sin importar la música

Por eso Michael nadie ha bailado como tú.

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