Santo Domingo.– Las recientes decisiones de la Junta Monetaria fueron bien recibidas por agentes de cambio, comerciantes y economistas, quienes coinciden en que la especulación con el precio del dólar está afectando directamente la economía nacional y el bolsillo de los ciudadanos.

Uno de los primeros en reaccionar fue Pedro Arias, agente de cambio en el sector de Villa Juana, quien aseguró que el alza constante en el tipo de cambio ha reducido drásticamente el valor del peso dominicano frente al dólar.

Desde el sector comercial también se aplaudieron las medidas. El presidente de la Federación Dominicana de Comerciantes, Iván García, aseguró que el control del mercado cambiario es clave para mantener la estabilidad de los precios.

Impacto económico y nuevas regulaciones

Economista destaca que estas decisiones permitirán integrar a actores informales del mercado cambiario dentro de un marco regulado, ayudando a estabilizar el tipo de cambio y evitar su efecto en cadena sobre los precios de productos y servicios.

La Junta Monetaria anunció modificaciones al reglamento cambiario con el objetivo de fortalecer la supervisión, aumentar la transparencia y garantizar una mejor ejecución de las operaciones en el mercado de divisas.

Entre las nuevas disposiciones se establece que todas las operaciones de compra y venta de divisas mayores a 10 mil dólares o euros deberán ser reportadas al Banco Central a través de una plataforma electrónica de negociación de divisas.

Además, se faculta al Banco Central a sancionar o suspender a intermediarios que incumplan con estas normativas, como parte de un esfuerzo por frenar la especulación y proteger la economía nacional.

Una medida esperada ante una presión creciente

Estas acciones surgen en un contexto donde el mercado cambiario había generado gran preocupación por la devaluación del peso y su impacto en los precios, especialmente en sectores más vulnerables de la población.

Mientras tanto, sectores productivos y comerciantes esperan que estas decisiones permitan mayor estabilidad, previsibilidad en los costos y una contención de la inflación que afecta los bolsillos de las familias dominicanas.