En Vivo
Logo
Ir a noticiassin.com
Combustibles
Gasolina Premium
RD$: 240.30
Gasolina Regular
RD$: 227.20
Gasoil Premium
RD$: 195.60
Gasoil Regular
RD$: 186.50
GLP
RD$: 113.30
Gas Natural
RD$: 28.97
Divisas
Divisa
Compra
Venta
Dólar
48.90
49.40
Euro
58.00
65.00

La columna de Miguel Guerrero: Por un buen uso de los impuestos

Pagar impuestos donde buena parte de esos recursos financian políticas clientelistas que anquilosan las oportunidades colectivas y para sostener una burocracia gorda y prostituida que enmohece las instituciones, llora ante los ojos de Dios. Y tener que anticiparle a un Estado propiciador de esas prácticas impuestos sobre ingresos no percibidos bajo la presunción de que en el año los ingresos serán iguales o mayores que en el anterior, es todavía más aterrador, porque la finalidad es permitirle valerse de las finanzas públicas para mantener un paternalismo de Estado improductivo que lleva inexorablemente a la situación de desastre en que nos encontramos.

De todas maneras pagar impuestos es una necesidad a la que todos estamos obligados, legal y moralmente. Entre nosotros  se hace cuesta arriba aceptar esa ley universal  por una cruda realidad: mientras los ciudadanos incurren en sacrificios para estar al día con esa obligación, en muchas instituciones estatales los funcionarios se otorgan aumentos no autorizados e ignoran las reglas básicas del buen comportamiento, en perjuicio de una sana administración de los bienes públicos.

A despecho del nivel de corrupción que nos sitúa como líderes en la materia, según organismos e instituciones internacionales, siempre se ha creído que existen excepciones. Por eso ha causado enorme consternación, la difusión por un noticiario de televisión y las redes sociales, de un informe según el cual en una de esas escasas entidades con buena reputación se repartieron  en pensiones y liquidaciones unos 500 millones de pesos al final de la transición, aunque los afortunados han seguido en sus puestos, sin que se haya producido un desmentido, sin haberse escuchado una protesta de indignación por tan vil infamia y sin que el ministerio público o el gobierno hayan dicho esta boca es mía.

Comenta con tú facebook

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *