Redacción Internacional.– El cese del programa de Jimmy Kimmel por un comentario sobre el asesinato del activista ultraconservador estadounidense Charlie Kirk ha unido a su hasta ahora competencia, que ha salido en su defensa y ha señalado, en palabras de Stephen Colbert, que «todos» son Kimmel.

Competencia en apoyo

Lo sucedido, según añadió, es una «censura flagrante». «Con un autócrata no puedes ceder ni una pulgada. Si ABC piensa que esto va a satisfacer al régimen son lamentablemente ingenuos», recalcó el presentador, cuyo programa dejará de emitirse en mayo de 2026 tras una decisión que la cadena CBS justificó por razones puramente financieras y que el presidente, Donald Trump, celebró.

Jon Stewart, que normalmente se pone al frente de The Daily Show solo los lunes, volvió a la antena el jueves de manera extraordinaria para presentar un ‘late-night’ «completamente renovado y aprobado por el gobierno».

Lo hizo desde un plató repleto de dorados, emulando el Despacho Oval de la Casa Blanca, que Trump ha cargado de ornamentos y decoración fastuosa desde el inicio de su segundo mandato el pasado enero.

Aparentemente nervioso, Stewart hizo un análisis adulador y servil de la visita que el líder republicano ha efectuado esta semana al Reino Unido, y también abordó el debate que ha surgido en torno a la libertad de expresión.

«Algunas personas dirían eso. Yo no, claro… A mí me parece estupendo», añadió.

«Me despierto cada día agradecido de vivir en un país que, al menos, dice valorar la libertad de expresión, y vamos a seguir haciendo nuestro programa como siempre lo hemos hecho: con entusiasmo e integridad», señaló en su Late Night with Seth Meyers.

El tono cómico, no obstante, no dejó de estar presente en su emisión. «Si alguna vez me han visto decir algo negativo sobre él (Trump), eso fue solo inteligencia artificial. Me dicen que hay algunos videos míos en internet haciendo chistes sobre eso hace unos años. Obviamente son ‘deepfakes’ (ultrafalsos)», bromeó.

Declaraciones de Jimmy Fallon

Jimmy Fallon se volcó igualmente en las amenazas que pesan sobre todos ellos. «Para ser sincero, no sé que está pasando. Nadie lo sabe, pero sí sé que Jimmy Kimmel es un tío decente, divertido y querido y espero que vuelva», dijo.

En su viaje de regreso de ese viaje de Estado, el líder republicano amenazó con retirar los permisos de emisión a las cadenas que le critiquen, asegurando que cuando se les concede un permiso no están autorizados a ir en su contra.